jueves, 23 de junio de 2011

La droga del crédito

Llevo más de 20 años en el ejercicio profesional de la abogacía, la mayoría de ellos ocupándome de resolver problemas de particulares y pequeñas y medianas empresas. Empecé a trabajar en un despacho especializado en asesoría fiscal de empresas y, poco a poco, me he ido centrando en el derecho mercantil y societario en sentido amplio. Digo esto porque lo que voy a escribir es el resultado de mi propia experiencia profesional, con todo lo que ello significa.

Desde hace tres o cuatro años aproximadamente, no pasa una semana sin que tenga que mantener una conversación relacionada con la crisis económica y sus efectos. Las empresas de nuestra comarca está sufriendo los efectos (tanto los directos como los colaterales) de la crisis: caída de ventas, impagados y recorte del crédito bancario. Las consecuencias son dramáticas: despidos, suspensiones de pagos (ahora llamadas concurso de acreedores), demandas judiciales, embargos, ejecuciones hipotecarias, etc.

A fuerza de tener que estudiar una y otra vez los mismos escenarios, a fuerza de tener que repetir las mismas explicaciones, a fuerza de contemplar las mismas reacciones de los afectados, he ido desarrollando mis propias teorías sobre la economía empresarial. Una de ellas es la que pretendo explicar ahora: la droga del crédito.

Podríamos empezar contando un cuento: "Érase una vez un hombre que cogió todos sus ahorros y montó un negocio. A fuerza de esfuerzo y trabajo consiguió que el negocio fuese rentable. Compraba, manipulaba y vendía, obteniendo un beneficio de sus productos. Pagaba y cobraba sin necesidad de pedir préstamos ni financiaciones. Poco a poco, con el paso de los años, el negocio se consolidó. Un día, el hombre recibió la visita de un Director de una Sucursal del BancoXX, quien le ofreció una serie de productos financieros muy interesantes: una tarjeta de crédito ilimiada, un préstamo hipoteca para hacer una nave industrial nueva, una póliza de crédito para cubrir los momentos de falta de liquidez transitoria, un swap para asegurarse frente a las subidas de interés y un seguro de vida por si acaso".

¿Os suena el cuento? Esa es la historia que han vivido cientos de empresas y empresarios ibenses, por no irme más lejos. Eran felices hasta que alguien les dió a probar la droga maldita. Cual vulgares camellos apostados a la puerta de los colegios, los banqueros ofrecieron crédito a las empresas. Para engatusarlos le decían cosas como "los intereses están tan bajos que vale la pena invertir en construcción", "alquilar es tirar el dinero", y cosas por el estilo. Por supuesto, nadie advirtió a los incautos empresarios de los costes (alta TAE, comisiones, ...) de sus servicios y, mucho menos, de lo que les podía pasar si un día se giraba la tortilla.

La mayoría de las empresas que conozco tienen dificultades financieras, pero en todos los casos hay un denominador común: abusaron de la droga del crédito. Lo que empezó siendo una "cata" (como el que le pega una calada a un porro de forma esporádica), acabo convertido en una "adicción". Como ocurre con las drogas, cada vez la dosis tiene que ser mayor para conseguir el mismo efecto, y las empresas se vieron poco a poco inmersas en una auténtica situación de drogodependencia crediticia. Diría incluso que ha habido muertes por sobredosis.

Pero la Banca, la traficante del crédito, la gran proveedora de la droga, sabe que su negocio depende de que los empresarios no mueran. El éxito del negocio pasa por mantener al drogodependiente vivo, trabajando de sol a sol para pagar la dosis de mañana (o la de ayer).

 [Continuará]

15 comentarios:

Garita dijo...

Real como la vida misma, nuestras empresas convertidas en una suerte de "muertos vivientes" desesperadas por la falta de crédito.

Anónimo dijo...

Y con los autónomos peor todavía.

Selector de noticias dijo...

Autónomos españoles piden a UE obligar a administraciones a pagar en 30 días

El presidente de la Asociación española de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, pidió a la Comisión Europea que asegure el cumplimiento, incluso mediante sanciones fuertes, de la normativa europea que obliga a las administraciones a pagar en menos de treinta días las deudas contraídas con empresas.

El sueldo más frecuente en España se sitúa en torno a 15.500 euros

La última encuesta de salarios del INE apunta a que la ganancia media anual por trabajador fue de 22.511,47 euros en 2009

Claudio dijo...

Eso que dices es muy cierto, Basseta. En mi día a día laboral como asesor financiero personal también encuentro infinidad de casos. Y esa droga no sólo es distribuida a nivel empresarial, sino que también ha arraigado a nivel particular.

El gran negocio de los bancos (yo diría que el único) es la usura: prestar dinero a un precio determinado. A los bancos no les interesa que la gente haga depósitos tanto como que pida créditos. Tal vez ahora, que el dinero anda escaso y hay falta de liquidez de las propias entidades bancarias para ejercer esa usura, tratan de captar esos capitales prometiendo el oro y el moro.

Y no culpo a los bancos por ser usureros, como no culpo a los almendros por dar almendras: es lo suyo.

La responsabilidad final es de cada uno de nosotros, los afectados, que nos hemos dejado llevar por la ambición desmedida, el crecimiento rápido y fácil a base de abonos nitrogenados, y riegos constantes, no previendo la capitalización de la empresa o de la economía doméstica. La inversión es importante, pero también lo es el ahorro. Que la inversión dependa de capital externo acarrea unos gastos que casi siempre inician el círculo vicioso de la dependencia dineraria.

Antiguamente, una empresa necesitaba lustros para crecer y generar riqueza en su zona de influencia. Hoy es preciso crecer en pocos años si se quere "triunfar", y eso sólo se consigue a base de créditos.

No tiene fácil solución, la verdad. Mi receta personal se basa en una mayor tasa de ahorro. Pero eso equivale a sufrimiento, a renuncia de ciertas cosas. ¡¿Estamos listos?!

Una deudora dijo...

Comparto lo que dice Claudio, es la sociedad la que está drogada por culpa de los Bancos ¿hay tratamiento de desintoxicación?

Colega dijo...

Compañero José Vicente, al lado de cada una de esas empresas pringadas hasta los ojos encontramos a una o a varias familias al borde de la ruina por haber avalado o afianzado personalmente esas operaciones, y eso es mucho peor.

Rosa dijo...

Conozco a gente que está pasando ese calvario.

NICO dijo...

El cliente y usuario final no debería de olvidar su gran capacidad, la de decir "NO" o cambiar de entidad. A veces funciona, aunque no siempre el usuario está en disposición de decidir. Pero sí está en disposición de sentarse un rato y pensar si realmente necesita ese préstamos, con qué ingresos reales y previsibles cuenta y al final decidir asumir la cantidad que razonablemente puede devolver. El problema es que ya estamos todos hasta las cejas y el banco sabe también que no puede embargar, desahuciar y ejecutar a todo el mundo. Siempre será preferible prorrogar la deuda y facilitar que se la devuelvan, a quedarse con un montón de pisos, digo yo.

Santi dijo...

Profesionalmente también me ha tocado vivir experiencias similares a las que relatas. Pero hablaré de una práctica que se da en este país de pandereta. Tuve la ocasión de trabajar para un empresario que es francés, y que vino a España "deslocalizando" su negocio (básicamente, atraido por los sueldos bajos que se pagan en este país por la mano de obra no cualificada). Este empresario se quejó de una comisión que un banco le había cobrado, a su entender, abusivamente. Le dije: "quéjate al director de la sucursal, amenazalo con irte a trabajar con otro banco, y te quitará la comisión". Lo hizo y, efectivamente, el director le abonó la comisión. Cuando volví a hablar del tema con él me dijo: "es increible, trapicheaba el director conmigo como si fuera un gitano(refiriendose a las personas que cambalachean en la venta ambulante), en mi país los directores de los bancos son personas de una moralidad intachable....". Esta es la seriedad de los bancos españoles, y su criterio para cobrar unos importes u otros a según quien sea y como se llame. No cobran por el valor del servicio, cobran según quien sea el cliente, y, sobre todo, le cobran más cuanta más dependencia tenga del banco en cuestión.

Yo siempre me he permitido dar un pequeñito consejo práctico, válido para personas y empresas. No trabajes nunca con un sólo banco, y que los bancos con los que trabajes sepan que tienes cuenta con otros bancos. Si trabajas con uno sólo, el banco lo va a saber y tiene mucho poder sobre tu estructura financiera (sea la que sea). Sabe que cambiar de banco cuando sólo tienes uno es un esfuerzo muy grande, por lo que tu tolerancia hacia prácticas pelín "abusivas" es mucho más grande que si trabajas con varios bancos.

Anónimo dijo...

¿ Buenas ?

http://www.youtube.com/watch?v=dGTftb2kqFc&feature=related

Este tema es parecido a lo de las hipotecas.

Yo pienso que el banco no llega a tu casa te pone una pistola en la cabeza y te obliga a que hagas lo que el quiere, ni te llama al telefono y te engaña con una visa cojonuda y esas cosas, eso es como las lentejas, si las quieres bien sino las dejas.

Pero lo que mola un monton es ser un muerto de hambre un pobre currante, y de la noche a la mañana montar un negociete, chalet en san miguel, mercedes para la parienta, to terreno para el, los niños diciendo por ay que son ricos y que mi padre tiene una fabrica, la parienta se quita 20 kilos de encima se pone ropa de marca y saca la visa en mercadona, y se va al mirasol, a la dulcura.. a ver a sus padres, y les dice a los vecinos que asi no se puede vivir que el ZP es un rojo de mierda y que los ppros nos daran de nuevo dinero y hay que votarlos ya, cuando la tia seguramente se dejo los dedos en cualquier cadena de montaje no hace muchos años atras, y el, se pego 20 años haciendo turno en una fabrica asta que en los 90 se la cerraron, pero ahora son ricos, tienen a unos cuantos rumanos sudacas..ilegales trabajandole a 2 euros la hora, pero el se va al bar y vocea que en este pais lo que falta es mano dura, y que el rajoy mande, y les de el esplendor de años atras...................Ademas esta gente antes se lo montaban de sindicalistas y rojillos.


Esto es IBI, y no le demos mas vueltas.

KIF

Tòfol dijo...

Estic en la línia de Santi, però les generalitzacions són perilloses. Quan dius "nadie advirtió a los incautos empresarios de los costes (alta TAE, comisiones, ...) de sus servicios" crec que hauries de matisar més. Hi ha gent que treballa als bancs i a les caixes que són professionals i gent que no ho és, com en qualsevol altra professió. Estic segur que en alguns casos això que dius és cert, però en molts d'altres no, i no crec que es puga generalitzar que els treballadors de les entitats bancàries donen sempre una informació esbiaixada. Ahí està la professionalitat de cascú i l'esperit crític que hauríem de tindre tots per contrastar la informació que ens donen i no creure'ns-la simplement perquè ens la diuen al banc (passa igual que amb la que ens donen per la tele).

Em sembla encertada la comparació que fas: "la droga del crèdit". Ara bé, no creus que ens afecta a tots i no només als empresaris? Quanta gent ha demanat un crèdit per eixir d'Abanderada o de Capità? O per comprar-se un cotxarro i fardar? O ja que estem, per fer Ciutats de les Arts i les Ciències, teatres colossals, trens d'alta velocitat o circuits urbans de fórmula 1?

Pense que, tot i que el sistema financer ha de canviar molt i hem d'anar perdent la dependència que en tenim, els crèdits són útils per a progressar... Si ningú no ens deixa diners, no podrem fer una aposta per crear una empresa, crear benestar, fer inversions en infraestructures... Ara bé, malbaratar els diners en falses necessitats creades per a l'interès i el benefici d'uns pocs pense que és un error. Tots haurem de canviar de xip, però els valencians més encara, perquè esta cultura del bombo i del plateret que tant s'estila per ací (açò ho pague jo i a vore si lluïsc més que el veí) no ens ajuda en estes tessitures que ens trobem.

Anónimo dijo...

Sin duda es un buen análisis y una buena comparación. Me lo apunto para la próxima cita con el Director de mi sucursal, je, je.

Vicente dijo...

Nos tienen pillados por los cataplines Santi, lo saben todo de nosotros, nuestro consumo de teléfono, lo que pagamos con nuestra Visa, lo que debemos, lo que ganamos, tienen toda la información necesaria para exprimirnos.

Mathilde dijo...

Una gran parte de los ciudadanos somos adictos al crédito, al consumo financiado, a la tarjeta Visa (Oro si es posible), pero no nos damos cuenta hasta que nos deniegan un crédito. Los síntomas en ese momento son parecidos a los de un heroinómano sin su dosis, empezamos a tener sudor frío, temblor, taquicardia, vertigos, ...

Anónimo dijo...

Vídeo muy interesante titulado "Sobredosis"

http://vimeo.com/21949523

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