martes, 25 de mayo de 2010

Mi primera comunión

Hace unos días mi hija mayor rebuscaba entre mis cajas de recuerdos, con la ilusión de encontrar algún tesoro o reliquia y, mira por donde, encontró un pequeño anillo de oro. Aquel anillo llevaba una inscripción con la fecha 25-5-1967 e inmediatamente lo recordé como el anillo que mi abuela paterna me regaló para mi primera comunión.

[Como agnóstico que soy, me gustaría no tener que pronunciar nunca frases como las que leía el otro día en el blog de Roberto Castillo: "No creo en Dios pero no me atrevo a decirlo mucho en público porque vivo en un país donde declararse ateo es como confesarse leproso: uno causa miedo y lástima al mismo tiempo, y lo ponen en una especie de cuarentena"]

Lo cuento tal y como fue: Como todos los de mi edad, asistí a clases de catequesis en el Patronato y aprendí oraciones e historias bíblicas. Unos cuantos meses antes de tomar la primera comunión, tuve que aprenderme de memoria las preguntas que había en el catecismo y para esa misión se nos asignó a María "La Poca" (como para negarse). Por mucho que estudié y las memoricé, sinceramente digo que no entendí casi nada, pero aunque en mi interior albergaba dudas acerca del valor de aquel esfuerzo, no tuve reaños para negarme (a mi madre le hubiera dado el disgusto de su vida).

Se me han quedado retazos en la memoria: "Contra la pereza, diligencia" (yo las únicas diligencias que conocía eran las que salían en las películas de pistoleros), "contra la gula, templanza" (incomprensible), "contra la lujuria, castidad" (ni me explicaron lo que era la lujuria ni la castidad), "no cometer acciones impuras" (con 7 años qué acciones impuras podía cometer, si ni tan siquiera era consciente de mi propia sexualidad).

Y por si no era suficiente, tuvimos que confesarnos. Ya me dirá alguien de qué tenía que confesarse uno con 7 años. Pues me confesé y me estuve confesando hasta los 11 años por lo menos, lo dejé justo cuando empecé a pecar de verdad, de forma consciente.

Tal día como hoy hace 43 años, mi madre me vistió de calle, porque era muy práctica y no quería desaprovechar el dinero que costaba hacer un traje nuevo (el de marinero no me lo iba a volver a poner). Era tan práctica que decidió que tomase la comunión junto con mi hermano Roberto, que no tenía los 6 años cumplidos. Ella y mis tías estuvieron varios días antes preparando aperitivos y se organizó un banquete en nuestra casa de la Glorieta, con los invitados repartidos en mesas por el comedor, por la cocina, ... con bidones llenos de barras de hielo para refrescar la bebida (eran pocos los que acudían a un restaurante en aquellos años).

Los niños terminamos pronto de comer y salimos a jugar a la calle, a coger saltamontes y lagartijas. Pasaba igual que pasa ahora: había dos grupos, los ecologistas (formado por los que teníamos reciente el sacramento) y los malvados asesinos (habían tomado la comunión el año anterior y ya se les había pasado el efecto). Como pasa casi siempre, ganaron los asesinos en serie y el resto tuvimos motivos para confesarnos al día siguiente.

En aquella época, como ahora, era costumbre que te regalasen cosas (creo que en el fondo era y es lo único que los niños y niñas veían auténticamente interesante del evento religioso), y el regalo estrella era un reloj de pulsera, aunque mi querido padrino Valeriano debió pensar que una pluma estilográfica con punta de oro era más adecuado. Todavía la conservo con grandísimo cariño.

No pretendo provocar a nadie. Respeto todas las opciones religiosas, pero digo y repito que con 8 años es muy pronto para entender los misterios de la vida y de los hombres (y de las mujeres).


"No creo en Dios y no me hace ninguna falta. Por lo menos estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo. Un creyente fácilmente pasa a la intolerancia. En ningún momento de la historia, en ningún lugar del planeta, las religiones han servido para que los seres humanos se acerquen unos a los otros. Por el contrario, sólo han servido para separar, para quemar, para torturar. No creo en Dios, no lo necesito y además soy buena persona".

José Saramago, escritor portugués, Premio Nobel de Literatura


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22 comentarios:

Marinero dijo...

En mi casa también eran todos católicos apostólicos romanos, pero nunca iban a misa salvo una boda bautizo o comunion. Las paredes de casa de mis abuelos estaban llenas de calendarios con vírgenes y todo tipo de santos y santas, lo que me intrigaba de niño. Fui a misa las veces justas para cubrir el expediente y recibí tal cantidad de regalos en mi comunión que no teníamos donde meterlos.

ALyCie dijo...

Usar el término ateo, es ya una barbaridad, pues da por supuesto la naturaleza divina.
Prefiero el término adoradores para los que me califican a mi mismo de ateo.
El lenguaje es traidor.
Salud y saludos

Raul Sosa dijo...

Argentina celebra hoy los 200 años de su Revolución de Mayo, el comienzo del fin de su dependencia de España. Los eventos de aquellos afiebrados días de 1810 fueron fruto de un proceso que se fue gestando desde algunos años antes y que confluyó con el fin del dominio español en las colonias americanas. Las ideas, planes y conspiraciones de estos hombres que comprendieron el proceso histórico que les tocaba vivir,
Acontecimiento histórico que dio inicio al proceso que condujo ya en 1816 a la Independencia de lo que hoy es Argentina.
Al gran pueblo argentino, Salud!!


La esperanza que crece, en el ser mas intimo
El hundir mis manos en tu tierra virgen
Ser parte de ti y del mundo
Porque tú acogiste al mundo
Como no extrañarte, si eres más que tierra y esperanza
Porque tuve que marchar con esta herida abierta
Que tratan de cerrar manos amigas
Te quiero Argentina, quiero a tu gente
Porque sin saberlo
Tu gente habita en todo el mundo
Raúl Sosa

http://www.youtube.com/watch?v=EdtNhlVtd00&feature=PlayList&p=669BA0FE31B57155&playnext_from=PL&index=0&playnext=1

Mari dijo...

Quina sorpresa i quina alegria m'ha donat quan ha aparegut la foto, tu amb eixes cuixes a l'aire i el pare tan guapo i tan content.

Lo del banquete... això si que va ser fort! Tota la casa plena de gent i a l'hora de brindar, tots tenien la seua copa vermella, tot iguals, la mare les va comprar per eixe dia i encara brindem amb les mateixes la nit de Nochebuena. Com passa el temps!

Raul Sosa dijo...

No sé soy creyente; cuando le preguntaban eso mismo a mi padre, él repondía, en broma, que era dudante. En lo que hace a mí mismo, no soy religioso. Tengo por ahí algún sarampión místico que repentinamente me inquieta.

Atahualpa Yupanqui

Anónimo dijo...

No des muchas pistas que van aprendiendo y cada vez la primera comunión es más tarde, con más catecismo, con más adoctrinamiento y más post-catecismo.

Santi dijo...

Me gusta eso de los dos bandos: el ecologista y el asesino. Uno no se puede vanagloriar de haber perseguido hasta darles caza a los pocos gatos que se aventuraban a cruzar la calle cuando nosotros andábamos, en las tardes-noches de verano, aburridos y ociosos, dándole patadas a las piedras y pensando en la nueva maldad, pero es lo que había. Tampoco había encargado de obra que no nos conociera, pues era muy divertido saltar sobre los montones de arena o subirse a las grúas a ver las vistas.

Eramos chiquillos, ni más revoltosos ni más gamberros que los de ahora, pero tuvimos la suerte de poder utilizar la calle para jugar. Me acuerdo de los partidos de fútbol que jugábamos en la calle del barrio San Miguel, sin asfaltar, dónde ahora está la entrada principal del Teixereta, que solamente interrumpíamos para cuando pasaba un coche (que era muy de cuando en cuando).

Una entrada muy simpática.

Anónimo dijo...

En mi casa la comunión mía y de mis hermanos han sido auténticos acontecimientos sociales, con su correspondiente vídeo, album de fotos, recordatorios (con una foto que me da verguenza mirar) regalos, libro de firmas, traje de mariscal, todo muy a lo grande. Yo me aprendí algunas oraciones pero solo me acuerdo del padrenuestro y con eso voy funcionando.

NICO dijo...

Bueno, bueno amigo José Vicente. Tots tenim passat, pero sobre tot futur. Sabes que soy creyente y que albergo tantas dudas como cualquier otro ser humano. Las pocas certezas que tengo, afortunadamente, las tengo claras. Y si algo tengo muy claro es que seguimos viviendo en un país donde declararse creyente, ateo o agnóstico, supone automáticamente que mucha gente se ponga en guardia, lo cual, si lo pensáramos mínimamente es algo absurdo. El día que eso cambie, habremos avanzado. Al final, todos, creyentes, ateos, agnósticos, indiferentes, estamos obligados a convivir, a respetarnos, tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones. De todos modos, igual que no piensas lo mismo hoy que hace cuarenta años, te quedan otros cuarenta (si me permites la broma) para redimirte. Has hecho bien en sacar la foto, si no, viendo como se las gasta la alcaldesa con sus dossieres, te la saca la semana antes de las elecciones para que te expulsen de Esquerra Unida

Selector de noticias dijo...

Diseño inteligente del prepucio

"El prepucio no tiene ninguna utilidad, pero si lo admito se darán cuenta de que soy un pésimo diseñador"

Pilar dijo...

Una de las partes del catecismo que nunca conseguí entender era aquella según la cual la primera comunión lavaba el pecado original. Mucho más complicado era aquello del misterio de la santisima trinidad.

Anónimo dijo...

¡Cuantas barbaridades se hacían y se siguen haciendo! el domingo estuve en un banquete de primera comunión que parecía una boda ¡estamos locos!

Vicente dijo...

En el banquete de mi Primera Comunión nos emborrachamos con Coca-Cola, te lo juro, no me expliques como pero todos mis amigos iban como borrachos. Yo llevaba un traje de marinero con un pito y no paré de tocarlo hasta que mi padre me lo arrancó de un tirón. ¡Uf! que historias.

Anónimo dijo...

Hola. Totalmente de acuerdo con lo que dice el señor Saramago.

Compa. Esas cosas no se dicen, y mucho menos, sacar las fotos. A partir de hoi el cura de la iglesia de arriba en sus sermones recordara a sus feligreses, que el compañero basseta hizo la primera comunion en esa iglesia.
Y eso te puede quitar algun que otro voto, !!o dartelo ¡¡¡ Por cierto, yo tambien hice la comunion, no tengo ninguna foto.

Lo que esta pasando en valencia con el malo, lo que yo dije el otro dia, son los tres trajes, la cam........A ver que hace ahora el malo con este marron, porque esto se veia venir.

Amigo Raul, tu patria eres tu, tu gente, y los amigos que tengas, y por mucho que sientas por tu tierra, no tienes por que cargar con algo que no te corespondio, ya temenos que aguantar bastantes putadas, para que encima nos preocupemos por la patria. Un saludo pibe.

A quien coresponda: No estoi de acuerdo que en nuestro blog se haga campaña electoral.

Yo tenia una hermana, murio hace años...en eso compa, si que me das envidia... un abrazo hermana del compa.

KIF

http://www.youtube.com/watch?v=lwS_YDzxH3M&feature=related

Basseta dijo...

Gracias por vuestros amables comentarios. Gracias a mi hermana por recordarme lo de las copas rojas (¡se me había olvidado!).

Saludos especiales a Raúl, que vive lejos de su tierra. Hacemos lo posible para que se sienta como en su casa y creo que a menudo lo conseguimos ¿verdad Raúl?, lo que ocurre es que hay fechas especiales.

Amigo Nico, que yo haya perdido la fe es algo que, como bien dices, no tendría que tener la más mínima influencia en nada, y menos en la cosa política. Ser religioso es tan lícito como no serlo y las prohibiciones y las imposiciones siempre acaban dando malos resultados. Lo único que pretendo poner en tela de juicio con mi historia es si a los 8 años los niños y las niñas saben lo que hacen.

Claudio dijo...

Entiendo a Raúl cuando añora a su tierra. Yo no he sentido nunca eso, pero puedo imaginarlo. No es la tierra como tal, sino todo lo que alberga, la cultura, las gentes, el modo de hablar, el sentimiento de pertenencia a un grupo determinado que te ha marcado desde la infancia. Eso y algo más es la añoranza.

Creyente-no creyente. ¿Qué más da? Lo que importa es el sentimiento que lleva uno dentro y que le motiva para considerar, o no, como parte de uno mismo al Universo entero. Y la relación de uno con el Todo es algo tan particular, tan íntimo que, tratar de normalizarlo e imponer unas normas para hacerlo, es la tontería más cruel que han inventado jamás los hombres y mujeres de la actual Humanidad.

Jesús el Nazareno lo dijo bien claro, si es que hay que creer lo que dicen los evangelios "oficiales": Cuando tengas que orar, no vayas a los templos, donde los fariseos y los hipócritas se golpean el pecho declararndo sus culpas, sino que vete a tu recámara, al rincón más íntimo de tu casa y allí, en lo secreto, habla a tu Padre, que está en lo más íntimo y secreto de tí mismo, y tu Padre te escuchará.

Siempre tuve curiosidad por saber por qué Jesús simpre se refería a él cono el Padre. Nunca le llamó Dios ni Jehova ni Yahvé. Las religiones casi nunca han dado libertad a las personas para buscar a "su Padre". Son tiránicas y propagadoras del miedo, el más eficaz medio para dominar el mundo.

Ahora ya no se tiene miedo al "infierno", sino al hundimiento económico. Con eso nos dominan, ahora. El "dios" de ahora es el dinero. Y ante él nos postramos todos. ¿Cómo definiremos eso?

Claudio dijo...

Y yendo a lo que plantea Basseta, es evidente que un niño de 8 años no es consciente de lo que está haciendo. Pero es que sus padres, tal vez tampoco lo sean. Hoy en día, los Sacramentos son, en mi opinión, un 95% pura hipocresía. Incluso dentro de la misma Iglesia Católica.

Jesús dijo...

"Dejad que los niños se acerquen a mi"

Anónimo dijo...

Los niños a la edad que toman la primera Comunión no tienen capacidad para discernir lo que hacen ni para entender los misterios de las religiones. Se limitan a imitar a los demás y en la generalidad de los casos a obedecer a sus padres.

Eloi Poch dijo...

Miedo y religión. Religión y miedo. Los dos están entrelazados históricamente. Son los catalizadores de la mayor parte de atrocidades que ha cometido el ser humano.El miedo al mal alimenta la religión, la religión alimenta el odio, el odio alimenta el mal, y el mal alimenta el miedo entre las masas. Es un ciclo diabólico, y hemos jugado la partida con las cartas del Diablo.

Anónimo dijo...

No se si creo en Dios o por lo menos me cuesta creer muchas de las historias que de El se cuentan. Me educaron el la religión Católica pero no tengo demasiada fé (ojalá la tuviera).
Creo que nos iría mejor a todos si hiciésemos menos caso de lo que dice la Santa Madre Iglesia y más caso de lo que dicen las Sagradas Escrituras.

Santi eres muy atrevido: mira que poner que le ibas dando patadas a las piedras y que te subías en los montones de arena. Te van a detener por temerario y te van a culpar de cualquier desasatre que podrías haber causado. ¿Es que no escarmientas?

Tercera Opinión dijo...

Mi primera comunión… y la última

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