domingo, 14 de marzo de 2010

La España negra y la tauromaquia

Aquí no tomamos el adjetivo negro en su sentido cromático habitual (y mucho menos en sentido racial alguno), sino en el significado peyorativo de siniestro con que hablamos de la novela negra o de un negro porvenir y que los autores regeneracionistas usaban para referirse a la España negra como el compendio de nuestras más tenebrosas tradiciones.

La inmensa mayoría de la gente opina que la tortura pública de los toros es una salvajada injustificable. La única moraleja es metodológica. La tradición no justifica nada.

De la palabra latina mores (costumbres) procede nuestro término moral. El conjunto de las costumbres y normas de un grupo o una tribu constituye su moral. Cosa muy distinta es la ética, que es el análisis filosófico y racional de las morales. Mientras la moral puede ser provinciana, la ética siempre es universal. Desde un punto de vista ético, lo importante es determinar si una norma es justificable racionalmente o no; su procedencia tribal, nacional o religiosa es irrelevante. La justificación ética de una norma requiere la argumentación en función de principios generales formales, como la consistencia o la universalidad, o materiales, como la evitación del dolor innecesario. Desde luego, lo que no justifica éticamente nada es que algo sea tradicional.

Algunos parecen incapaces de quitarse sus orejeras tribales a la hora de considerar el final del maltrato público de los toros. No les importa la lógica ni la ética, el sufrimiento ni la crueldad, sino sólo el origen de la costumbre. La crueldad procedente de la propia tribu sería aceptable, pero no la ajena. En cualquier caso, y contra lo que algunos suponen, ni las corridas de toros son específicamente españolas ni los correbous (o encierros) son específicamente catalanes. De hecho, ambas salvajadas se practicaban en otros países de Europa, como Inglaterra, antes de que la Ilustración condujera a su abolición a principios del siglo XIX.

Siempre resulta sospechoso que una práctica aborrecida en casi todo el mundo sea defendida en unos pocos países con el único argumento de ser tradicional en ellos. Aparte de España, las corridas se mantienen sobre todo en México y Colombia, dos de los países más violentos del mundo. Otros países más suaves de Latinoamérica, como Chile, Argentina o Brasil, hace tiempo que las abolieron. Las normas más respetables suelen ser universales. Todo el mundo está de acuerdo en que no se debe matar al vecino, ni mutilar a la vecina, ni quemar el bosque, ni asaltar al viajero. Por desgracia, en muchos sitios hay costumbres locales crueles, sangrientas e injustificables, aunque no por ello menos tradicionales. De hecho, todas las salvajadas son tradicionales allí donde se practican.

Los que escribimos y polemizamos contra la práctica abominable de la ablación del clítoris de las adolescentes en varios países africanos recibimos con frecuencia la réplica de que nuestra crítica es inadecuada e incluso colonialista, pues no tiene en cuenta que se trata de prácticas tradicionales de esos pueblos y que las tradiciones no se pueden criticar.

Obviamente, las corridas de toros no tienen nada que ver con la ablación del clítoris, ni son comparables con ella; sin embargo, los defensores de ambas prácticas usan de modo similar el argumento de la tradición para justificarlas. La única moraleja es metodológica: la tradición no justifica nada.

Los españoles no tenemos un gen de la crueldad del que carezcan los ingleses; la diferencia es cultural. En España siguen celebrándose encierros y corridas de toros, pero no en Inglaterra (donde hace dos siglos eran frecuentes), pues los ingleses pasaron por el proceso de racionalización de las ideas y suavización de las costumbres conocido como la Ilustración. Aquí apenas hubo Ilustración ni pensamiento científico, ético y político modernos. Muchos de nuestros actuales déficits culturales proceden de esa carencia.

A los enemigos de los toros, es decir, a los defensores de las corridas, una vez gastados los cartuchos mojados de las excusas analfabetas, como que el toro no sufre, sólo les quedan dos argumentos: que las corridas son tradicionales y que su abolición atentaría contra la libertad. Ya hemos visto que la tradición no es justificación de nada. La tortura pública y atroz de animales inocentes (y además rumiantes, los más miedosos, huidizos y pacíficos de todos) es una salvajada injustificable, y como tal es tenida por la inmensa mayoría de la gente y de los filósofos, científicos, veterinarios y juristas de todo el mundo.

Cuando, en el Parlamento de Cataluña, Jorge Wagensberg mostraba uno a uno los instrumentos de tortura de la tauromaquia, desde la divisa hasta el estoque, pasando por la garrocha del picador y las banderillas, y preguntaba: "¿Cree usted que esto no duele?", un escalofrío recorría el espinazo de los asistentes.

Queda el argumento de la libertad, basado en la incomprensión del concepto y en la ausencia de cultura liberal. La libertad que han propugnado los pensadores liberales es la de las transacciones voluntarias entre seres humanos adultos: dos humanos adultos pueden interaccionar entre ellos como quieran, mientras la interacción sea voluntaria por ambas partes y no agredan a terceros. Ni la Iglesia ni el Estado ni ninguna otra instancia pueden interferir en dichas transacciones voluntarias.

Ningún liberal ha defendido un presunto derecho a maltratar y torturar a criaturas indefensas. De hecho, los países que más han contribuido a desarrollar la idea de la libertad, como Inglaterra, han sido los primeros que han abolido los encierros y las corridas de toros. Curiosamente, y es un síntoma de nuestro atraso, la misma discusión que estamos teniendo ahora en España y sobre todo en Cataluña ya se tuvo en Gran Bretaña hace 200 años. Los padres del liberalismo tomaron partido inequívoco contra la crueldad. Ya entonces, frente al burdo sofisma de que, puesto que los caballos o los toros no hablan ni piensan en términos abstractos se los puede torturar impunemente, el gran jurista y filósofo liberal Jeremy Bentham señalaba que la pregunta éticamente relevante no es si pueden hablar o pensar, sino si pueden sufrir.

En vez de crear el partido liberal moderno del que carecemos y de formular una política económica alternativa a la del Gobierno, los dirigentes del Partido Popular se ponen a correr hacia atrás, se enfundan la montera y el capote, pontifican que el mal cultural de las corridas de toros es un bien cultural e invocan las esencias de la España negra para tratar de arañar un par de votos, sin darse cuenta de que a la larga pueden perder muchos más con semejante actitud.

Esperanza Aguirre cita a Goya en primer lugar de sus referencias culturales favorables a la tauromaquia. Lo mismo podría haber acusado a Goya de estar a favor de los fusilamientos, pues también los pintaba. No le vendría mal repasar los grabados de Goya sobre la tauromaquia para encontrar la más demoledora de las críticas a esa práctica. Las series negras de los disparates, los desastres de la guerra y la tauromaquia nos presentan el más crítico y descarnado retrato de la España negra, un mundo sórdido, oscuro e irracional de violencia y crueldad, habitado por chulos, toreros, verdugos, borrachos e inquisidores.

Goya se fue acercando a las posiciones de los ilustrados, como Jovellanos, partidarios de la abolición de los espectáculos taurinos. Y si acabó exiliándose a Francia y viviendo en Burdeos fue por su incompatibilidad con el régimen absolutista ("¡vivan las cadenas!") de Fernando VII, enemigo de la inteligencia, restaurador de la censura y la Inquisición, creador de las escuelas taurinas y gran promotor de las corridas de toros.

* * * * * * * * * *
El texto es de Jesús Mosterín (profesor de Investigación en el Instituto de Filosofía del CSIC) y fue publicado en El País el pasado 11 de marzo de 2010
Las negritas y los enlaces son míos.
Las imágenes están tomadas de Internet

26 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto tambien fue publicado el dia 8
en el Pais por Almudena Grandes.

http://www.elpais.com/articulo/ultima/Arte/elpepiult/20100308elpepiult_1/Tes

EL KIF.

Anónimo dijo...

http://www.elpais.com/articulo/ultima/Arte/elpepiult/20100308elpepiult_1/Tes

KIF

En contra dijo...

En lo particular esta clase de eventos en donde se utiliza a estos animales para saciar una sed de sangre, me repugnan. Peor aún si dicen: "es de machos", yo diria "es de enfermos".

Anónimo dijo...

Vivan los toros, pero como digo, vivan! No mueran.

Y puestos a proteger también debe ser protegido el botijo, vamos a dejarnos de birras, cubatas y chupitos. Los español es el botijo y olé!!!

Santi dijo...

Si tuviera que pronunciarme en referendum sobre este tema, con toda seguridad marcaría la casilla de la prohibición, pero no estoy totalmente seguro que sea ésta la vía para terminar con esta práctica.

Para muchos es un arte, no hace mucho se le dio la gran distinción en Bellas Artes a dos toreros por parte del Gobierno. Hasta ese punto está mimetizada con esta sociedad esta práctica.

Creo que para conseguir abolir un tema así debe estar primero el país preparado para su abolición, ahora creo que la cosa anda muy igualada. Desde luego si las plazas no se llenaran, si el torero tuviera que brindar el toro a un graderío vacío, ya se habían acabado estos festejos hace mucho tiempo. Pero las plazas siguen llenas, los encierros de Pamplona son famosos en el mundo entero (vienen turistas de Japón que ahorran durante años para poder correr el encierro) y quizás, solo quizás, el prohibir las corridas de toros solamente tendría el efecto contrario: más aficionados.

Educación en el respeto y la tolerancia, que las plazas se vaciarán solas por ese camino.

VIP dijo...

Este artículo ha recogido cada uno de mis pensamientos de mi época más reivindicativa de mis años de instituto. En aquellos años,no entendía como con la escusa de la tradición española a las niñas se las marcaba en el lóbulo de la oreja nada más nacer.
Nunca he entendido la afición a la "vaqueta", sobre todo como los padres llevan a los niños tan pequeños, con el riesgo que ello supone.
Me gusta que los niños vean los animales en su entorno natural, gusta ver las vaquillas en el campo, no encerradas y acorraladas. Esa idea es la que se debería transmitir a los niños que serán los hombres del mañana.

Toni dijo...

Santi estoy contigo, los toros, como fiesta, morirán de inanición más que de prohibición

Anónimo dijo...

Excelente artículo. La cuestión no es de naturaleza política, regional o cultural. Es, simplemente, de naturaleza ética. Como decía Gandhi, "el progreso moral de una nación puede ser juzgado en cómo trata a sus animales".

Selector de noticias dijo...

El partido de Berlusconi recibe el «no» definitivo para presentarse a las regionales de Roma

El partido del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha recibido hoy del Consejo de Estado de Italia el "no" definitivo a su lista por la provincia de Roma, de las que quedó excluido por presentar las candidaturas fuera de plazo.El dictamen del Consejo de Estado era la última esperanza que le quedaba al gobernante Pueblo de la Libertad (PDL) para concurrir por Roma a los comicios del Lacio, que se celebrarán los próximos 28 y 29 de marzo, después de que varias autoridades electorales le hayan dado su negativa.

Anónimo dijo...

ALMUDENA GRANDES 08/03/2010
El Pais
http://www.elpais.com/articulo/ultima/Arte/elpepiult/20100308elpepiult_1/Tes


Sé que algún día sucederá. Al menos, si lo permiten los terremotos, los tsunamis, las inundaciones, las tormentas perfectas, las imperfectas y las de hielo. Si nuestra civilización sobrevive a sus efectos, algún día desaparecerán. Preferiría no estar presente pero, de lo contrario, sobreviviré a su pérdida sin oponer una resistencia patética, plagada de tópicos pobres, tan mal estructurados como los que esgrime el enemigo. No descompondré la figura, porque los taurinos, antes que a decir olé, aprendemos a ser elegantes.

La noticia en otros webs
webs en español
en otros idiomas
Dar, o no dar, espectáculo. Venirse arriba. Cambiar de tercio. Entrar al trapo. Salir a hombros. O por la puerta grande. Ponerse el mundo por montera. Estar aseado. Hacer una faena de aliño. Lleno hasta la bandera. El cartel de no hay billetes. Echar las patas por alto. Dar la alternativa. Colgar los trastos. Jugarse el tipo. Atarse los machos. Hacer el paseíllo. Entrar por derecho. Buscar la ruina. ¡Música, maestro! Sacar los pañuelos. Echar un capote. Dar una larga cambiada. Pinchar en hueso. Estar para el arroz. Cortar las dos orejas. Dar la vuelta al ruedo. Ver los toros desde la barrera...

Podría seguir, pero no es sólo el idioma. También la plástica, la música, la estética. Y no voy a detenerme en los hígados de las ocas, en la guerra, en la explotación, en nuestra propia naturaleza animal, pero no me digan que la Fiesta no tiene que ver con la cultura. Hablen de crueldad, de sangre, de sufrimiento, y lo admitiré aunque me prive de la única liturgia que respeto, la emoción incomparable del único milagro al que he asistido jamás, 600 kilos y dos pitones en punta, un hombre desarmado, una muleta, y el arte que le salva de la muerte. Tampoco voy a intentar explicarles eso, no teman. Entiendo, incluso, que no lo entiendan. Pero, en nombre de la propia cultura, por favor, tonterías, las justas.

Anónimo dijo...

NO A LAS CRUELDAD CONTRA LOS ANIMALES, NO A LA BRUTALIDAD DE LAS CORRIDAS DE TOROS

Soc un bàrbar (Vicent) dijo...

Ho reconec, sóc un bàrbar a qui li agraden les corregudes de bous. I no, no tinc explicació per a això. Potser la meua educació, la que m'han donat en el meu país, els meus pares, ha influït en això. O potser serà encara que sí, que sóc un malalt com els psicòpates, i que la meua malaltia siga l'alegrar-me en la crueltad de veure com un matador es carrega a un animal, el bou, lentament, per a gaudi dels espectadors.

Sí, també jo disfrute d'eixe espectacle de crueltat, sang i arena. L'animal està sol, li minven de facultats (en això consistix les banderilles i que li piquen) i després, el matador es càrrega, després de marejar-li amb un drap.

Hauria d'estar en un psiquiàtric, ho sé, però, si ho faig, al meu "jefe" li dóna un atac al cor (ja portem 2 mesos de retard en el projecte), per no dir que deixe dona i fill... El meu fill.... serà esta malaltia hereditària? Espere que no, que encara estiga a temps i que la santa de la meua dona li porte pel bon camí, eixe de què consideren -amb raó- que son pare està malalt. O pitjor, que ÉS un malalt.

Sent estar trastornat, sent ser cruel, sent ser, quasi, un assassí, o almenys, incitar a l'assassinat d'eixos aprox. 9000 bous que moren a l'any per culpa de gent com jo.

I el pitjor, és que no vull canviar, perquè això és el que té estar malalt, que vols seguir com estàs.

Ho sent, o millor dit, eixe és el problema. Que no ho sent.

Antitaurino dijo...

¿Los toros son cultura?

En 1980, la UNESCO, máxima autoridad mundial en materia de cultura, emitió su opinión al respecto: "La tauromaquia es el malhadado y venal arte de torturar y matar animales en público y según unas reglas. Traumatiza a los niños y a los adultos sensibles. Agrava el estado de los neurópatas atraídos por estos espectáculos. Desnaturaliza la relación entre el hombre y el animal. En ello, constituye un desafío mayor a la moral, la educación, la ciencia y la cultura".

La cultura entendida según la RAE como "conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc." sólo será constructiva y válida mientras apueste por dar valor al ser humano, transformarlo en un ser más sensible, más inteligente, y más civilizado.

La crueldad que humilla -a humanos o animales- y destruye por el dolor jamás se podrá considerar cultura. Esas sólo serán costumbres odiosas contra el mundo y contra sí mismos.

Ver un interesante resumen de argumentos en pro y en contra de la tauromaquia en http://ecosofia.org/2006/03/11_argumentos_contra_corridas_toros

Mathilde dijo...

Al toro, antes de salir al ruedo, lo mantienen varios días encerrado y sin luz para que esté aturdido y salga deslumbrado a la plaza. También le hacen una serie de cortes pequeños para que vaya perdiendo sangre y esté débil, le ponen vaselina en los ojos, etc.

El toro, después de que le destrocen las vértebras, pierde el control sobre sus músculos desde el cuello hacia abajo; pero por arriba mantiene toda su sensibilidad, o sea, tiene consciencia cuando le están cortando las orejas, el rabo y los testículos, incluso cuando lo van arrastrando para sacarlo de la plaza.

No quiero pensar en que algo así me ocurra durante los últimos minutos de mi vida.

Anónimo dijo...

Parece mentira que seaís de "izquierdas" queriendo prohibir algo que supongo habrá gente que les gustara.
Yo nunca he sido partidario de los toros porque no he visto cosa más aburrida, pero habrá gente que le parecerá la mar de apasionante.
Como no me gustan los toros no los veo y no acudo a ningún acto taurino y punto.
Quien se cree poseedor de la plena razón para querer censurar un acto?
Ustedes son "progresistas"? y nos quieren hacer creer que son plurales?
Respeten las diferencias de opinión y no creen debates inútiles.

Tremendelirius dijo...

A mi los toros nunca me han gustado ni me gustarán nunca y me cuesta mucho comprender que a alguien les guste.

Pero pienso que atacar este "espectaculo" o como quieran llamarlo sería hipocrita a la vez que permitimos la matanza sistemática de otros muchos animales.

Yo como jamon, me encanta, pero he visto como lo matan y es un espectáculo repugnante.

De ahí que me plantee, porque voy a criticar los toros y no la matanza del cerdo, por un poner? Se que esto suena a demagogia, pero me cuesta mucho justificar la erradicacion de los toros si todos los dias estoy comiendo el fruto de docenas de asesinatos sistematicos de animales.

saludoss

Anónimo dijo...

¿Es lo mismo matar para alimentarse y sobrevivir que para puro y cínico divertimento? Los toros son una fiesta salvaje y primitiva, digna de siglos anteriores y que ha sobrevivido hasta nuestros días por puro negocio e imagen turística, nada más.

Pilar dijo...

Para Tremendelirius:

Tronco, personalmente tu opinión también me parece incongruente. Cuando matamos a un cerdo para comer su carne estamos saciando una necesidad vital. Pero en la plaza de toros se mata por matar, por el mero espectáculo de ver morir a un animal.

Ni tan siquiera se trata de algo similar a una pelea de gallos, que me parece también muy salvaje, es más cruel:se trata de sacar a un animal a una plaza y exponerlo a las armas de tortura siguiendo un ritual deplorable. No es como un matadero de pollos, yo no lo veo igual.

Anónimo dijo...

El español Alberto Contador se ha proclamado campeón de la París-Niza, una de las carreras clásicas más importantes del calendario ciclista, cuya séptima etapa fue para el francés Amaël Moinard, del Cofidis. Contador se impuso en la general al murciano Alejandro Valverde y a Luis-León Sánchez, de Caisse d'Epargne, vencedor el año pasado, que completan un podium totalmente español.

blas femo dijo...

En Portugal no hay muerte del toro en la plaza .

Anónimo dijo...

En fin , esto es lo que hay, que los toros no son de izquierdas ni de derechas, no montemos otro pollo, que en realidad es lo que quieren los cabrones de los politicos,que los toros estan y ya esta, no le demos mas vueltas, la vida es asi de chunga, seguramente algunos de los que estan encontra de los toros, estan a favor del aborto,y ademas son cazadores, ¿o no es verdad eso?

Si los toros no tienen que estar, no preocuparos no estaran, la gente es sabia,la gente sabe lo que tiene que hacer.

Lo que esta claro que en este pais hubo y hay gente que escribieron, pintaron,cantaron... a los toros, en el mismisssimo gernica hay toros,yo no se ahora y con una prisa desmesurada, quieren cargarse una fiesta, que ni se sabe desde cuando esta en este pais.

Creo que fue ayer, en la tele estaban hablando de Don Migrel Delibes, el mismo Don Miguel en un video decia, que el cuando mas disfrutaba era escribiendo y matandon perdices.

A si, que yo no se que mierda esta pasando en este puto pais, no entiendo nada, a mi los toros me la pelan ¿ de verdad? pero pienso que algo tienen que tener los toros cuando a partir de marzo las plazas estan llenas , ademas hay que reconocer que los toreros tienen un par de cojones para ponerse delante de ese bicho.

Lo del botijo, yo estoi a favor de protejerlo, donde este un buen trago de un botijo, no esas mariconadas de maquinas que ni bebes agua de ostias.

EL KIF

Os dejo con esa gran cancion, de una gran pelicula.

http://www.youtube.com/watch?v=YRsXnUCMMqk&feature=related

Antonio Rodriguez dijo...

Las costumbres o las tradiciones no son justificativo de nada, porque lo que hoy es costumbre o tradicion mañana deja de serlo, por el avance cultural o social de la sociedad.
Los gladiadores, los torneos, los duelos, la pena de muerte, ... han pasado a la historia y ya solo son un recuerdo barbaro del pasado, por lo que los toros dejarán de ser "tradición" cuando la sociedad tome conciencia de que solo un es echo barbaro de crueldad y tortura hacia el animal.
Salud, República y Socialismo

parce dijo...

La tradición no justifica pero hace que nos acostumbremos a cosas como...... que un señor disfrazado con un traje de dudoso gusto le meta una espada a un toro y le parta el corazón...... triste!!!

Anónimo dijo...

El día que deje de ser un negocio para algunos, se acabará la tradición.

Anónimo dijo...

¡Que debate con los toros¡.
para empezar diré que no me gustan las corridas de toros.
Pero no dejo de reconocer que no hay otro animal que se destine al consumo humano (porque del toro de lidia se come todo) que viva tanto y en tan buenas condiciones de semi libertad,(mejor que algunos animales en zoologicos) pues viven en dehesas hasta los cuatro o cinco años que les llega el turno de ir a la plaza. Por poner un ejemplo preguntaria que cuanto vive un pollo de los que comemos y en que condiciones, y un cerdo, y como viven las gallinas ponedoras y tantos y tantos ejemplos más. Además el toro de lidia sólo tiene una razón de existir que son las corridas, sin ellas no existirían, por lo que los que están en contra de la fiesta de los toros quieren el exterminio total de esta especie, aunque no lo deseen es a lo que llevará si no hay corridas de toros.
Tampoco estoy de acuerdo en que declaren bic las corridas y menos aún en un claro contrataque a la votación en cataluña de toros si o toros no, que creo es una votación muy legítima.
por último diré que el toro de lidia es geneticamente la más parecida al autentico toro salvaje europeo el Uro (bous taurus primigenius).
No creais todo lo que se dice que muchas veces no es cierto, como lo de la vaselina en los ojos, ya ve bastante mal,o de los cortes para debilitarlo etc etc etc ...
ah¡ y soy progresista.
saludos

Amigo de D. Ricardo dijo...

Gran faena del siniestro diestro madrileño Juan Lorito Van Halen, en el monumental coso de Vallecas, en soleada tarde y bajo la presidencia de la comisaria Elvira «Risitas», también conocida como Señoriasporfavor. Diez minutos, diez, repletos de oratoria y paritoria taurina a cargo del Lorito de Torrelodones, con la anterior actuante, Esperanza «Rebeliones» Aguirre, en el burladero.

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