Cuando la prensa se erige en juez, fiscal y verdugo
En este país, tenemos el problema de que el morbo siempre vende más que la seriedad, vende más que el respeto por las personas. Tanto en la prensa, como en la televisión, a la vez que se llenan la boca de palabras como “presunto” o “presuntamente”, culpabilizan y juzgan a cualquiera con la intención de un buen titular, de un titular morboso que atrape a más lectores, a más espectadores. Que irán como moscas a la mierda, literalmente. Gracias al trabajo que hacen en "La Guerra Eterna" podemos conocer estos hechos:

Esta es una portada para enseñarla en todas las facultades de periodismo. Qué tontería he dicho. En realidad, donde deberían colgarla es en todas las redacciones. Así no tendría que responder por enésima vez a la pregunta de por qué hay que utilizar la palabra "presunto". Ni tampoco tendría que comentar que los policías, o los jueces, los fiscales o los mismos periodistas, no tienen siempre la razón.
El "asesino" procesado, juzgado y condenado por ABC ha sido puesto en libertad:
El juez titular del Juzgado de Primera Instancia Número 7 de Arona ha ordenado la puesta en libertad sin cargos del joven Diego P.V., que se encontraba detenido en relación con el fallecimiento de la pequeña Aitana, de tres años, el pasado jueves en un centro hospitalario de Tenerife. La niña, hija de su novia, había sido ingresada el pasado miércoles en el hospital con un fuerte traumatismo, que se atribuyó en un principio a un presunto maltrato.
El hombre, de 25 años, natural de Madrid y compañero sentimental de la madre, fue arrestado tras llevar a la menor, que presentaba problemas respiratorios, a un centro de salud del sur de Tenerife. La primera imputación de un delito de malos tratos y abusos pasó a ser luego una imputación por un delito de asesinato. Finalmente, tras prestar declaración, el acusado ha quedado en libertad sin cargos al no encontrar el juez indicios de culpabilidad del encausado.
La muerte de la niña se debió, según los forenses, a un edema cerebral, causado por la caída de un columpio, que no fue descubierto en urgencias. Las supuestas quemaduras sólo eran un cuadro alérgico.

Y ahora, ¿qué debería hacer el periódico?
[Precisamente ayer por la noche volví a ver una extraordinaria película titulada "Incidente en Ox-Bow", con un jóven Henry Fonda de protagonisa. Se trata de un conmovedor relato sobre la justicia (y la injusticia), en el que se va haciendo evidente que la sed de sangre puede prevalecer sobre la racionalidad, transmitiendo el mensaje, siempre evidente, del peligro que entraña una turba que actúa sin pensar]































