lunes, 7 de septiembre de 2009

¿Por qué Basseta?

Sabía que un día u otro tendría que hablar del origen de mi apodo. Hay personas que piensan que Basseta es mi apellido y otros creen que es un apodo heredado de mis antepasados. Ni una ni otra cosa son ciertas y hoy tengo un motivo para explicar el origen del "mal nom".

Resulta que el apodo de mi abuelo paterno (Antonio Verdú Bornay) era "Escaparate", que a su vez le venía de su padre y lo lógico es que lo hubiera heredado también mi padre y mis hermanos. Pero ocurrió algo que cambió el destino.

En una economía agraria, propia del Ibi de los años 20, las familias de agricultores iban de finca en finca, como medieros o arrendatarios de la tierra de labor, sujetos al capricho de los terratenientes o propietarios de las grandes explotaciones. En un momento dado de su vida, mi abuelo "Escaparate", su esposa y sus cuatro hijos (mi padre y mis tías Remedios, María y Dolores Verdú Valls), se mudan a una masía conocida como "La Caseta del Farol", situada en la entrada a Ibi desde Castalla, un poco más abajo de "El Balsín" (donde ahora está el cruce entre la C/ Castalla y la C/ Comunidad Valenciana, más o menos donde ahora se ha construido una escalinata para subir a la Glorieta de España).

Hace unas semanas me enteré de que Vicente Satoca tenía el original de una de las pocas fotografías que conozco de aquella casa y le pedí por favor que me facilitase una copia. Mi buen amigo Vicente no sólo no se negó, sino que se encargó de pagar un positivado de gran calidad (que aparece en la parte superior).

Una muestra más de su pasión por la fotografía y su espíritu altruista, que le ha llevado a donar al Archivo Histórico Municipal todo su fondo de fotografías (que van desde los años 60 hasta la actualidad). Merecidísimo pues el homenaje que ayer se rindió a este veterano fotógrafo ibense, con una proyección de parte de su obra en la Plaza de La Foia (momento al que pertenece la otra foto).

Volviendo a la historia del apodo, resulta que junto a la casa de "El Farol" había una balsa, conocida en el pueblo como "La basseta del Farol" (estaba justo al otro lado de una pequeña calle que unía la Glorieta con la calle Castalla, pasando junto a la fachada lateral de la casa del médico D. Jesús Novella). En aquella época era muy frecuente buscarle un apodo a todo el mundo y los amigos de mi padre empezaron a llamarlo por "Pepito, el de la basseta del farol" y de aquí a lo de "Basseta" apenas hay un paso.

Me consta que a mi padre no le hacía ninguna gracia este apodo (ni ningún otro), pero poco a poco se fue acostumbrando. Cuando yo era niño pasaba muchas veces por la tienda que tenía el padre de Mario Vidal en la C/ Empedrat y recuerdo que Mario me decía "¡Adiós Basseta!". Yo llegaba a casa y se lo contaba a mi padre, quien malhumorado me decía: "La próxima vez que te llamen Basseta tu les tienes que decir que te llamas José Vicente Verdú Gisbert".

Pero llegó la adolescencia y a mi cuadrilla de amigos nos gustaba llamarnos por nuestros apodos, porque era una forma de reinvidicar lo propio, nuestra propia cultura e historia, de forma que los recuperamos del olvido y todavía hoy los lucimos con orgullo: Botifarrero, Corneta, Danielo, Colau, Ventrero, Chato, Petit, ...

11 comentarios:

Tripilini dijo...

En apenas 50 años Ibi ha cambiado tanto que necesitamos las fotos de Vicente Satoca para reconocer los lugares donde hemos nacido y jugado.

rafa hortaleza dijo...

me ha encantado la historia. Un saludo.

Santi dijo...

Has dado en el clavo mentando la palabra en valenciano para los apodos "mal-noms". La traducción literal sería "malos nombres" (espero que una lingüista que yo me sé no me contradiga...) y es lo que yo quiero reseñar de este tema de los apodos. Como a ti, me parece que su uso forma parte de nuestra cultura y nuestra identidad como pueblo. Lo que siempre me ha fastidiado de este asunto es el uso peyorativo que algunas personas (ignorantes en muchos casos del apodo y de sus usos) hacen de éstos.

Y es muy curioso como no pasan de padres a hijos, y en muchos casos el apodo por el cual se conoce a alguien es más bien producto de la casualidad. Por cierto, siempre pensé que "Basseta" provenía de la ocupación que tu padre tenía en el control de los pozos de Ibi, y no conocía el origen real del "mal-nom"

Por no extenderme más, te diré que si fuera por la tradición de pasar el apodo de padres a hijos, yo debería tener el de "Liborio", apodo con el que se conocía a mi abuelo paterno. Pero mira, a mis hermanos y a mí se nos conoce por otro que demasiada gracia no me hace, pero bueno ....

Iberut dijo...

Hay apodos para todos los gustos, pero algunos llegan a ser insultantes. Creo que son una reminiscencia de otra forma de sociedad muy distinta a la actual.

Selector de noticias dijo...

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Anónimo dijo...

HERMOSA HISTORIA Y ME HAS TRAIDO A MI MENTE LA EPOCA DE MI ABUELA EN LA QUE ME CONTABA CUENTOS Y APODOS QUE SE LES DECIA EN EL PUEBLO. RESULTA QUE CON MI ABUELO TRABAJABAN VARIOS COMPAÑEROS Y SE LLAMABAN IGUAL Y PARA DISTINGUIRSE SE APODARON CON MOTES Y ASI EMPEZO EL LIO PUES TODOS SE PUSIERON UNO Y ASI SIGUIERON MUCHISIMOS AÑOS.

Tomás de San Miguel dijo...

Una bonita lección de historia, de esa historia de cada día, de la vida de los pueblos y sus gentes, de esos rasgos propios que aportan personalidad. Un apodo el tuyo que creo que llevas con dignidad y que por lo que deduzco de tu entrada te mantiene conectado con el pasado reciente. Es importante saber dónde están nuestras raíces.
He disfrutado. Gracias, Basseta.

alex basse dijo...

jeje interesante mas o menos como pensaba... algun dia contare a mis hijos como importe a mutxamel el apodo de mi abuelo y mis tios...

Mathilde dijo...

Mi madre me cuenta que en su pueblo lo "motes" han sustituido en muchos casos el nombre o los apellidos originales de familias enteras, hasta el punto que era la única forma de identificarlos. El único apodo relacionado con mi familia era del pueblo de mis abuelos: "Miracielo".

Anónimo dijo...

No conzco a otra persona más orgullosa de su apodo que mi abuela. Para ella era el signo real de pertenecer a su familia, de la relación más directa con sus padres, abuelos y bisabuelos. Con los tiempos que corren todo un lujo.

Vicentef

ordago13 dijo...

Que buena explicación¡¡¡

Entono el mea culpa, debería leer con más atención¡¡¡

Mi padre no tenía apodo... supongo que en Asturias se estila menos eres el de casa nosequien.
Yo en muros soy de casa fierro
y en salas de casa fuertes.

Por ejemplo¡¡¡

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