Gaza: causa de fuerza mayor
Me había propuesto tomarme unas vacaciones de verdad, completas, sin interrupciones, salvo para “tratar alguna cuestión que pueda ser más relevante o interesante” (eso es lo que dije en la última entrada). No me imaginaba encontrarme con esto durante las Navidades.
Ayer, cuarto día consecutivo de bombardeos israelíes sobre la franja de Gaza, decidí que no podía quedarme callado. Llevo varios días viendo y escuchando las crónicas televisivas sobre los ataques, que ya han causado 360 muertos y 1.600 heridos. La operación “Plomo sólido” es la acción militar más importante de Israel desde “la guerra de los seis días” de 1967 y previsiblemente, si la comunidad internacional no lo impide, puede convertirse en una ocupación terrestre de imprevisibles consecuencias para la Paz y la consecución de la creación del Estado Palestino en paz con el Estado de Israel.
Según informa Cruz Roja, la situación en Gaza es caótica: los civiles no pueden salir a la calle, escasean los alimentos y las medicinas, los heridos se amontonan en los pasillos de los hospitales, falta sangre para las transfusiones y hasta cámaras frigoríficas para conservar los cadáveres hasta que sotes recuperados por sus familiares.
He tardado casi tanto a reaccionar como la Comisión Europea, que tampoco empezó a tomar cartas en el asunto hasta ayer. También ayer, en la primera reunión de la nueva comisión ejecutiva de Izquierda Unida encabezada por Cayo Lara, se aprobó una resolución a favor del pueblo palestino y en contra de la agresión israelí, en la que se denuncia la impunidad permanente del Estado de Israel en las violaciones sistemáticas de derechos humanos al pueblo palestino, en violaciones del derecho internacional en relación a Estados vecinos como Siria o el Líbano y el las convenciones y pactos internacionales del que Israel es firmante.
Las prácticas terroristas del Gobierno israelí no son nuevas ni sorprendentes. Pero la masacre que se está perpetrando en Gaza en los últimos días excede la brutalidad cotidiana y, en mi opinión, nada justifica el uso de la fuerza excesiva e indiscriminada por parte del ejército israelí, ni la destrucción de infraestructuras civiles (hospitales, universidades, puentes, carreteras, suministro eléctrico, alcantarillado), ni la demolición de casas, ni la restricción de movimientos a las agencias humanitarias responsables de llevar alimentos a Gaza.
Lamentablemente la Unión Europea, lo que incluye al gobierno de España, está poniendo de manifiesto su característica falta de personalidad política propia y no se atreve a condenar el ataque sin el permiso de los norteamericanos. ¿Nadie es capaz de tomar ninguna medida contra Israel, ni de condenar el terrorismo de Estado y el genocidio?
Propongo una cosa. Todo el que tenga una queja que la haga saber a la siguiente dirección: http://www.la-moncloa.es/FormularioContacto





















