martes, 14 de octubre de 2008

Visión de género en los aparcamientos

Recientemente he estado de viaje por Europa con una amiga y una de las cosas que nos ha sorprendido grátamente de Alemania ha sido las grandes, buenas y numerosas infraestructuras de todo tipo de que dispone, especialmente en las estaciones de ferrocarril que son realmente espectaculares.

Pero nos ha llamado mucho la atención que los alemanes reservan una parte de las plazas de los aparcamientos para las mujeres, que suelen ser las plazas más cercanas a las salidas y las mejor iluminadas. Se trata de un inmejorable ejemplo de la visión de género aplicada a algo tan cotidiano como los aparcamientos y que seguramente se debe a la existencia de una normativa específica que lo regula.

La visión de género aplicada a la vivienda, a las infraestructuras o al urbanismo en general permite que las construcciones respondan a las necesidades de todas las personas, pero también de las mujeres, ya que suelen estar diseñadas por y para los hombres (ver artículo que empieza diciendo "La frase "el lugar de la mujer es el hogar" ha sido uno de los principios más importantes del diseño arquitectónico y del planeamiento urbano en los Estados Unidos durante el último siglo").

No traiciono mis ideales feministas si digo que las mujeres y hombres no somos iguales, es decir, que no vivimos ni sentimos las situaciones de igual formal. Las mujeres sentimos una sensación de miedo mayor cuando, por ejemplo, salimos del coche en un oscuro aparcamiento apartado de las salida. Tenemos miedo a ser atracadas o violadas y con razón, porque la estadística demestra que las mujeres son víctimas de delitos en una proporción mayor que los hombres (ver datos INE 2006. Capítulo Delito y violencia: el 57% de las víctimas de delitos son mujeres, el 88,7% en delitos contra la libertad sexual, el 84,1% en delitos contra la libertad y el 74,2% en delitos contra las personas).

Como decía, las ciudades han sido planificadas por los hombres y responden más a su concepto de ciudad que a las necesidades de las mujeres. Por ejemplo, las mujeres son las principales usuarias de los servicios y utilizan mucho más el transporte público para sus desplazamientos. Hay barreras en las ciudades que las mujeres sufrimos más, aunque no sólo nosotras, desde el momento que tienes que desplazarte con un cochecito de niño o con un carrito de la compra, no hay forma de pasar entre los coches, las aceras y los pasos de cebra están invadidos e incluso hasta hace poco no se podía subir a un autobús con el cochecito.

Demasiadas veces cuando no se quiere tener la empatia suficiente con las vivencias y necesidades de las mujeres, a cualquier medida que responda a sus necesidades se le llama privilegio. No es ningun privilegio, las mujeres tambien existen y tenemos derechos. Para conseguir la igualdad de oportunidades hay que tener en cuenta que no se puede tratar de igual forma a las personas que no parten de la igualdad de condiciones.

El desafío consiste en levantar o reconstruir un espacio sin género ni estructura patriarcal, por lo tanto, sin jerarquías, un espacio que muestre las diferencias, un espacio de todos y todas en igualdad de valoración de seres y experiencias. Reivindicamos la construcción de nuestras ciudades a partir de la experiencia que del mundo tienen los hombres y las mujeres, dos formas de enunciar una única realidad.

10 comentarios:

Libertad Martínez dijo...

Me habían hablado de este tipo de políticas, pero no sabía que fuera en Alemania uno de los sitios.
Estas son las cosas que tiene Europa y de las que podríamos aprender.
En este país exportamos todas las ideas que tienen que ver con contaminar más, con reducir las condiciones laborales, con reducir la participación ciudadana.
Pero somos incapaces de exportar propuestas que benfician las políticas con las que algunos se llenan la boca y que además no cuestan diner.
Por que digo yo ¿cuesta dinero poner plazas de aparcamiento para las mujeres y facilitar así su acceso con mayor seguridad?

Toni dijo...

No pensaba que los hombres pudieses diseñar ciudades pensando sólo en ellos, pero quizás si las diseñadoras fueran mujeres se correría el mismo riesgo. Bromas aparte, entiendo el artículo y estoy bastante de acuerdo. Nos falta sensibilidad en general para entender las situaciones ajenas.

Anónimo dijo...

En España no se respeta ni a los minúsvalidos ... aparcamos los coches sobre las rampas de las aceras ... construimos edificios inaccesibles ...

Anónimo dijo...

Son esas cosas, esos saltos en el camino de la vida, los que hacen que parezca que cada dia es distinto. Aunque en el fondo, todos los dias son iguales.

Como que te despierte el vecinito con esa cancion de los 80, hey you de los pink floyd.Y yo lo unico que puedo hacer, es difrutar con ese pequeño momento, ( el vecinito tiene 17 añitos)

Pongamos que unos señores son lo suficientemente malos para poder llamarlos malos, y otros señores son lo suficientemente sinverguenzas para poder llamarlos sinverguenzas.

Supongamos que hago como que paso.
Aunque en realidad paso asta el culo.

No se. ya no tengo dudas. No se...si en la vida hay suficientemenrte tiempo para tener dudas. Y pienso que eso es lo que quiero, no tener dudas. que se metan por el culo toda la mierda esta, y la otra.

Este adiós, no maquilla un "hasta luego",
Este nunca, no esconde un "ojalá",
Estas cenizas, no juegan con fuego,
Este ciego, no mira para atrás.
Este notario no firma lo que escribe,
Esa mierda no la protestaré.
Ahórratros el acuse de recibo.
Estas vísperas, son las de después
A esos idiotas, tan huérfanos de dignidad.
No voy a permitirles que taladren
este corazón, podrido de latir.
Esos peces se moriran por su boca
Este idiota se aparta de los idiotas.........

Rosa dijo...

En nombre de todas las mujeres que leemos este blog, que somos unas cuantas, te agradezco tu colaboración. Nos ofreces una perspectiva nueva de un viejo problema como es la discriminación por sexo. Ahora solo falta que los políticos que mandan en las instituciones quieran hacer algo o seguir mirandose el ombligo.

María Cobos dijo...

A primeros de año la delegada de igualdad de la Diputación de Córdoba, Eva Fernández, presentó la guía “Paseos por Córdoba. Mujeres, Ciudad y Patrimonio”, editada por la institución cordobesa para pasear por la ciudad bajo la perspectiva de género.

Más información en la web de amecopress.net

Mujer de Cantabria dijo...

La persistencia de desigualdades de género sigue siendo una triste realidad en nuestra sociedad. Su eliminación debería ser un requisito necesario para construir una sociedad más justa, democrática y próspera, pero necesita intervenciones correctoras que compensen el desequilibrio existente.

Estas ayudas compensatorias deben ser adoptadas desde todas y cada una de las áreas en las que influyen de alguna forma las políticas públicas, convirtiendo la igualdad de género en eje transversal de todas las políticas.

Por ello, aprovecho estas líneas para presentar la Estrategia de mainstreaming de género del Gobierno de Cantabria 2007-2015, aprobada en la reunión del Consejo de Gobierno del 10 de mayo 2007, como instrumento imprescindible para seguir avanzando en el proceso de cambio y transformación hacia la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.

Urbanita dijo...

Tanto en las ciudades como en las zonas rurales, las mujeres son las que más uso realizan de los espacios y servicios públicos, y por este motivo también son quienes sufren las insuficientes dotaciones de las infraestructuras comunitarias.

En relación a los parques y otros espacios abiertos similares, propongo asegurar su comunicación mediante avenidas, paseos y calles arboladas, porque el emplazamiento de parques debería asegurar la máxima accesibilidad a los mismos, sin cortar la continuidad de la trama urbana. Por ejemplo, considero sin duda más conveniente hacer varios pequeños parques accesibles a la población que un gran parque alejado del nucleo urbano.

Javier dijo...

Los próximos días 30 y 31 de octubre tendrá lugar en el Palacio Euskalduna un Seminario sobre Urbanismo, Género y Participación Ciudadana.

A lo largo de los años he comprobado que cuando de urbanismo, vivienda, ordenación del territorio y medio ambiente hablamos muchos profesionales son extraordinariamente reacios ni siquiera a debatir sobre el género y la participación ciudadana. Yo no puedo comprender como hay gente, por lo demás muy inteligente, que se niega a pensar sobre que tipo de urbanismo haríamos con el aporte de la visión de género (más de la mitad de nuestra población está compuesta por mujeres) y de la participación ciudadana (el punto de vista de la ciudadanía que dice la Constitución que es soberana y que digo yo que algo tendrá que decir sobre como son los pueblos y ciudades y que no queremos que su papel se limite a sobreendeudarse con la hipoteca de turno). A mi me parece que hay que ayudar subvertir ese enfoque de despotismo ilustrado en materia de urbanismo (la mejor ciudad para la gente, pero sin escuchar las ideas de la gente).

Pues bien, con estos antecedentes nos hemos lanzado a organizar un Seminario de dos días para reflexionar sobre la materia. Como podéis leer en la web de las jornadas, se habla de URBANISMO INCLUSIVO.

Nuestras ciudades y pueblos son una obra colectiva en las que todas y todos debemos participar. Los lugares no son meros espacios físicos, son escenarios de encuentro, de sueños, de muchas vidas que pasan y se desarrollan en ellos.

El genérico neutro-masculino ha generado un modelo de ciudadano (varón, sano, joven, etc.) que ha in-visibilizado la vida cotidiana, las mujeres, los niños, los cuidados o las necesidades de multitud de vidas.

En la práctica profesional del urbanismo, se nos revela cuán limitadas son a veces las herramientas técnicas para el análisis y la planificación de una ciudad de calidad que garantice la igualdad de acceso y disfrute de la misma a toda la ciudadanía.

Desde el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, trabajando para la correcta aplicación de la nueva Ley del Suelo, específicamente en sus artículos 109 y 110, se proponen estas jornadas, entendiendo que la necesidad de generar procesos participativos dentro del planeamiento exige una reflexión previa que identifique cómo optimizar estas herramientas.

El objetivo de estas jornadas es replantearnos el urbanismo y la vivienda desde otra perspectiva, con visiones más ricas y complementarias a las que ya conocemos.

También persiguen el intercambio de ideas entre distintos colectivos claves para poder sentar las bases de un nuevo urbanismo, de un urbanismo inclusivo.

Para ello, ofreceremos ideas claras, herramientas concretas de aplicación y prácticas cualitativas, que nos proporcionen otro tipo de conocimiento, para sumarlo al conocimiento que ya poseemos.

Yo creo que este seminario es de mucho interés no solo para profesionales del urbanismo y activistas sociales (que también), sino para cualquier persona que sienta que tiene algo que aportar a la forma en la que debemos construir pueblos y ciudades.

Os animo a participar y a aportar vuestros puntos de vista y conocimientos.

Javier Burón Cuadrado dijo...

Han pasado ya trece años desde que un grupo de urbanistas europeos redactara la Carta de las Mujeres en la Ciudad, documento de referencia para comenzar a repensar la ciudad teniendo en cuenta las diferentes relaciones que, en nuestros días, mujeres y hombres tienen con la ciudad.

La Carta puso sobre la mesa una estrategia para incorporar la visión de género al diseño y construcción de la ciudad. La perspectiva de género es un factor determinante cuando nos proponemos proyectar una ciudad en la que todos y todas tengamos igualdad de oportunidades y derechos.

Cuando hacemos referencia al género en relación con el urbanismo estamos hablando de construir ciudades habitables, hospitalarias, amables y tolerantes, que permitan conciliar los ritmos individuales con los colectivos, que garanticen la accesibilidad de todas las personas a todos los espacios y edificios públicos y que sean sostenibles.

Sin embargo, las mujeres, que han estado presentes activamente en todos los momentos históricamente decisivos de la cultura occidental, han sido invisibilizadas en este ámbito. Este es un problema aún hoy presente. Y es que, como sabemos, han sido casi exclusivamente hombres los que han conformado la historia del urbanismo: arquitectos, urbanistas, promotores, constructores y obreros, quienes han diseñado y construido las ciudades. Las mujeres, con contadas excepciones, no se han integrado en este ámbito profesional hasta finales del siglo XX y aún todavía no tienen demasiada representatividad.

Esto hace que la conformación de nuestras ciudades a menudo no haya tenido en cuenta las actividades relacionadas con la vida cotidiana, tradicionalmente más relegada al ámbito privado y que aún hoy en día, realizan mayoritariamente las mujeres.

Sólo el fin de una única mirada dominante nos ha de posibilitar reivindicar la primera diferencia -hablar de diferencia nunca es hablar de desigualdad- entre el ser hombre y el ser mujer. Sólo desde la construcción de este mundo dual, a veces complementario, pero esencialmente diferente, podemos comenzar a pensar en hablar de procesos de igualdad.

La mirada de la experiencia femenina sobre la ciudad construida, una mirada crítica que tiende a una adecuación del entorno construido para mejorar la igualdad de oportunidades en el uso y disfrute de la ciudad, permite hacer visibles las necesidades de todos y todas aquellas que no son tenidos en cuenta por el pensamiento dominante.

Iniciativas como las de estas jornadas, pretenden fomentar y reforzar ese cambio, permitiendo reflejar experiencias, aportar nuevas metodologías (como el manual metodológico para la realización de mapas de análisis urbanístico desde la perspectiva de género, presentado esta mañana) y debatir sobre cómo hacer realidad esta adecuación del urbanismo a una sociedad basada en la igualdad de oportunidades que debemos construir entre todos y todas.

A modo de conclusiones de las mismas, en las que hemos contado con ponentes y experiencias de primer nivel, yo apuntaría las siguientes:

1. Es necesario dar un nuevo significado al urbanismo establecido, para integrar temas y necesidades que atiendan a las nuevas pautas sociales de nuestro tiempo. La perspectiva de género y la participación activa de todos y especialmente de las mujeres, profesionales y ciudadanas, deben incorporarse a todos los proyectos de construcción de la ciudad, como elemento estratégico por parte de los responsables de las diversas políticas urbanas y territoriales. (Ayer tuvimos un ejemplo de ello, a través de ley catalana de barrios que plantea la equidad de género en los espacios y los equipamientos, y que es la primera normativa de ámbito urbanístico que introdujo el género como un parámetro urbano).

2. Es fundamental impulsar procesos participativos, dotados de recursos suficientes, que aporten conocimiento real sobre la vida cotidiana de las mujeres y de otros grupos poco visibles socialmente, sus necesidades y sus experiencias como usuarias intensivas de la ciudad. Igualmente es preciso integrar a las mujeres y a sus redes de asociación en los procesos de participación reglados asociados a la planificación, tal y como recogen la Ley Vasca de Igualdad y la Ley Vasca de Suelo y Urbanismo.

3. A pesar de constituir la mitad de la población, las mujeres aún permanecen en una situación social de desventaja social y económica. Las responsabilidades sociales asociadas al cuidado de personas dependientes y a la responsabilidad en la esfera de lo doméstico, así como el trabajo informal recaen mayoritariamente sobre ellas. Consecuencia de ello es que sus preocupaciones y necesidades específicas no están debidamente consideradas en los planteamientos de los documentos urbanísticos.

4. Debe reconocerse el déficit histórico de participación de las mujeres en temas relacionados con el diseño del espacio, que ha impedido contar con las aportaciones de personas expertas en el uso intenso de la ciudad y dar su debida importancia a temas en los que las mujeres son expertas como son la seguridad, el cuidado, la educación, el transporte público, la vivienda, los recorridos a pie o los equipamientos y servicios urbanos.

5. Un urbanismo en el que las necesidades de todos, mujeres y hombres, de todas las generaciones y procedencias, sean valoradas es la mejor vía para conseguir la mejor calidad de vida y la sostenibilidad de nuestras ciudades. Una ciudad más segura, más accesible, en la que sea más fácil combinar la vida personal y familiar con el trabajo, es una buena ciudad, no para las mujeres, sino para toda la ciudadanía.

6. Aplicar la perspectiva de género se concreta en cambios en los planteamientos del urbanismo actual, introduciendo en su agenda de prioridades temas importantes de la vida cotidiana como la seguridad, la proximidad, el tiempo y la organización de los servicios, así como la mezcla de usos que ayude a cubrir la diversidad de actividades que todavía llevan a cabo en gran medida las mujeres y que deben ser compartidas entre mujeres y hombres.

7. Replantear el urbanismo en toda su complejidad requiere del trabajo de equipos multidisciplinares que integren los saberes de las ciencias sociales, así como de otras muchas aportaciones a los procesos de proyecto urbano y planificación urbanística.

8. Es necesario integrar estos conceptos innovadores en la formación técnica y el reciclaje de las y los profesionales urbanísticos, ya que, hasta el momento, el ámbito formativo profesional ha permanecido ajeno a estos enfoques. Esta forma de trabajar, coherente con el objetivo de redefinir un urbanismo para la ciudadanía, requiere de los equipos técnicos la capacidad de trabajar en procesos de colaboración con instituciones, con entidades, con agentes económicos y con el tejido social en general. Asimismo, es importante resaltar la necesaria incorporación de las mujeres a dichos equipos técnicos, circunstancia que, afortunadamente, empieza a producirse.

9. Existen medidas concretas, instrumentos ya elaborados y testados, metodologías de participación, indicadores para la evaluación, ejemplos de referencia realizados en otros lugares (en estas jornadas hemos visto algunos de ellos), que se deben poner al servicio de los organismos públicos, ayuntamientos, asociaciones y otras entidades para facilitar que las entidades locales puedan abordar procesos eficaces y bien tramados. Es preciso asignar recursos suficientes para aplicar estos instrumentos y diseñar marcos adecuados para que las diversas experiencias puedan compartirse, contribuyendo así a una mejora continua de las herramientas urbanísticas.

10. Quiero destacar, por último, el compromiso del Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales en integrar estos cambios en las políticas de su responsabilidad: tal y como comentaba anteriormente, actuaciones e iniciativas legislativas recientes han incorporado la perspectiva de género y la participación ciudadana como pilares estratégicos, los cuales han de ser considerados cuando las instituciones competentes en materia de vivienda y urbanismo desarrollen sus proyectos de equipamientos, de diseño del espacio público o de proyectos integrados de mejora de barrios.

Por lo tanto, y ya para acabar, la cuestión de género en el urbanismo y la vivienda requiere de un compromiso político y una implicación técnica, que a su vez exige formación e información. Esto es lo que perseguimos con iniciativas como estas. El desafío es, pues, construir espacios sin género, espacios donde cada persona se identifique, se reconozca, donde haya gente y haya vida. Un espacio de todos y todas.

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