miércoles, 2 de julio de 2008

El régimen económico matrimonial valenciano

De ahora en adelante, las parejas que se casen en la Comunitat Valenciana se regirán por el sistema de "separación de bienes", en lugar del de "gananciales", pues ha entrado en vigor formalmente la Ley de Régimen Matrimonial (que, de paso, también sanciona al condenado por matar a su cónyuge). De esta manera, cada cónyuge detentará su patrimonio sin necesidad de ponerlo en común con su pareja, o sea que cada uno de los consortes mantendrá sus propiedades y las que vaya adquiriendo durante el matrimonio. Si ella se compra un coche no será también del marido y si éste posee un piso, será suyo exclusivamente (y los cónyuges no tienen la obligación de informar el uno al otro de sus propiedades).

Hasta ahora, la pareja que se casaba sin hacer capitulaciones matrimoniales, se regulaba por el régimen de sociedad de gananciales, es decir, el patrimonio adquirido por cualquiera de ellos tenía el carácter de bien común del matrimonio, pues así lo establecía el Código Civil. Pero ahora ¿se podrán compartir todos o alguno de los bienes? Por supuesto, cualquier matrimonio valenciano podrá ir al Notario y hacer capitulaciones para regirse por gananciales (ahora es a la inversa: se acude a la Notaría para pactar la separación de bienes).

El cambio legal es uno de los frutos de la última reforma del Estatuto de Autonomía, que intenta recuperar instituciones de derecho foral valenciano (aunque se sigue discutiendo si realmente se puede hablar de tal derecho foral).

Una de las novedades de la Ley es que se reconoce el trabajo en el hogar de alguno de los cónyuges, así como la atención a personas mayores en situación de dependencia y la de los hijos menores o con algún tipo de discapacidad como levantamiento de las cargas familiares. De la misma manera, el trabajo en el hogar, que se valorará según el costo de los servicios en el mercado laboral; según los ingresos que haya dejado de obtener por su trabajo doméstico y en relación a los ingresos que el que trabaja fuera de casa logra gracias a la labor que su pareja desarrolla en la vivienda.

El Gobierno de la nación recurrió algunos artículos de esta Ley ante el Tribunal Constitucional, al considerar que la ley valenciana pretendía adoptar un modelo diferente del derecho civil que rige en el conjunto del país en cuestiones referidas a la regulación de la carta, lo que provocó la suspensión de la aplicación de la nueva Ley. Sin embargo, el día 23 de junio el Tribunal levantó la suspensión, lo que se publicó anteayer en el Boletín Oficial del Estado, permitiendo de esta forma la entrada en vigor de la ley. Sin embargo, ello no impedirá que el Alto Tribunal tenga que pronunciarse sobre la constitucionalidad de la norma (es decir, cabe la posibilidad de que quede anulada).

Los que defienden la Ley dicen que se trata de aproximarse a lo que está siendo la voluntad mayoritaria de los nuevos matrimonios, que en su 75 % pactan la separación de bienes, antes o después de casarse. Personalmente no estoy totalmente seguro de los efectos que pueda producir esta norma, sobre todo para las mujeres, pues en determinados casos puede perjudicarlas. Existen gran cantidad de mujeres que se casarán a partir de hoy sin saber realmente que les han cambiado las reglas de juego y podrían encontrarse en el futuro ciertamente desamparadas, especialmente aquellas que no tienen un trabajo como asalariadas.

[El dibujo que ilustra esta entrada está tomado de: http://imangeles.blogspot.com/]

10 comentarios:

Anónimo dijo...

En los matrimonios en los que sólo trabaja el marido, el sistema de los gananciales es el que más interesa a la esposa, puesto que en caso de separación o divorcio tiene derecho a la mitad de los bienes adquiridos durante el matrimonio, lo que compensa el siempre seguro desequilibrio patrimonial que perjudicaría a la esposa que trabaja en casa.

Pero este sistema no interesa para nada en los casos en los que uno de los cónyuges arrastra deudas anteriores al matrimonio pues en ese caso sus acreedores podrían embargar los bienes gananciales perjudicando al que no debe nada.

Mathilde dijo...

El régimen de sociedad de gananciales (o sociedad conyugal) tiene su origen histórico en la protección de la mujer. Su explicación se encuentra fundamentalmente en la antigua división del trabajo entre hombres y mujeres según la cual los hombres debían trabajar para sostener el hogar mientras que las mujeres debían dedicarse a los quehaceres de la casa y a cuidar de los niños.

El objetivo fundamental, es decir, la razón de ser del régimen de la sociedad de gananciales es evitar que el cónyuge, que por esta división del trabajo, se ve impedido de proveerse el sustento por sí mismo, se quede relativamente desamparado (desde luego, se supone que este cónyuge podría trabajar en cualquier momento). En consecuencia, el régimen de la sociedad de gananciales le asigna automáticamente el derecho a la mitad de los bienes que se adquieran y requiere de su consentimiento para venderlos. En otras palabras, el régimen de sociedad de gananciales tiene por objeto dificultar la disposición de los bienes para evitar, justamente, su desaparición.

La ventaja del régimen es que el cónyuge con menos bienes o rentas se beneficia de las del otro.

La desventaja del régimen es que dificulta las transacciones comerciales y que es el causante de que muchas parejas se mantengan casadas a pesar de ya no tener deseos de estarlo o de que, por el contrario, una de ellas cause o precipite un divorcio.

Anónimo dijo...

El régimen de gananciales es cosa de tiempos pasados. Lo moderno es la separación de bienes. Que cada uno se busque la vida y que ambos contribuyan por igual a las cargas del matrimonio.

lliris Picó dijo...

Les relacions humanes no són fàcils i les mantimonials menys encara… És una llàstima que les lleis hagen de regir i controlar allò que en principi no són més que sentiments; però com que els humans, de vegades, arribem a ser tan bèsties, bé està que una llei ens assegure que el tipo que es va casar amb nosatres tan enamorat no ens deixarà sense casa quan, podrida l’ànima per la rutina i la bona vida, decidisca fugar-se amb una altra més jove, més guapa, més culta o més rica que la que li llava els calçotets. Això suposant que amb la magra nòmina que cobrem els que encara estem en edat de meréixer, ens poguem pagar un pis, sobretot si som dones, que cobrem menys que els homes i tenim menys oportunitats d’accedir a llocs de responsabilitat per molt que a alguns se’ls òmpliga el pap bramant allò de la igualtat de gèneres.

Jo crec que aquest nova llei perjudicarà moltes dones, inclús a les que pretenem ser independents, perquè en definitiva som les dones les que acabem arrossegant el pes de la casa, treballem fora o no, perquè l’altre membre de la parella porte la faltriquera plena. Fins i tot si treballem fora de casa, quan ens arriba la maternitat ja ens toca mirar de treballar menys. Menys treball, menys diners, menys possessions. Que la faltriquera de l’altre és dels dos perquè així ho havíem parlat? No és cert! Si arriba el moment de trencar, els diners no tenen amics i molt menys parella!

EL PRESI dijo...

ESTOY TRISTE, PERO ME LO ESPERABA, IGUAL NO TIENE NADA QUE VER, PERO TAMBIEN SON MATRIMONIO. Y SEGURO QUE DE GANANCIALES MUCHAS GANANCIAS HAY.
ELL UNA CONSELLERA DE NO SE QUE, Y EL OTRO AHORA.

"SINDIC DE GREUGES"

¡A LA FUERZA!

¡POR MIS NARICES!

BUENO DE LAS DEL SEÑOR PACO CAMPS.
ESTA ES LA LIBERTAD, LA DEMOCRACIA EL CENTRO, DE QUE TANTO FARDAN ESTOS PEPEROS, SOBRE TODO EL TIO MARIANO.
ESTAMOS APAÑAOS, SE HAN CARGADO LA UNICA INSTITUCION QUE LES TOCABA LAS NARICES.
LO DICHO HOY ES UN DIA TRISTE PARA MI.

Claudio dijo...

El fet que dos persones quant s'unixen en matrimoni trien un dels dos règims econòmics no més depen d'ells dos. Han de arribar a un acord, ara i abans.

Com diu Basseta, el perill està en la gent que encara no ho sap i donen el SÍ creient-se que son de guanys quant ja no ho son.

Tal volta esta nova situació afavorisca el que les dones facen més força per defendre els seus interessos, en lo laboral i en lo domèstic i familiar.

Iberut dijo...

Esta es una Ley impulsada por el Partido Popular valenciano que ha sido recurrida por el Gobierno de ZP ¿no? ¿porqué motivos? ¿sólo porque es del PP?

Resulta que en Cataluña rige el mismo sistema que se implanta ahora en Valencia: si no dices nada al casarte estás en régimen de separación de bienes.

¿porqué allí si y aquí no?

Anónimo dijo...

¿Esto sirve igual para los matrimonios homosexuales?

¿Y si una pareja no está casada formalmente que pasa?

"el explicao" dijo...

Lo que falla es esa institución, el matrimonio, ese invento de San Pablo, que está ahí por culpa de las fornicaciones. El matrimonio no ha funcionado nunca, sólo tierne sentido en su revés, que es el adulterio.

Así pues únanse las parejas y separense cuando quieran, vivimos otros tiempos en los que no son admisibles "la maté porque era mía", pero tampoco "mis hijos son míos porque los he parido yo.

El genitor/a -en tanto genitor/a- no es nada. Sólo se construye como padre o madre al construir lingüistica y mentalmente al hijo. Es el hijo quien iventa a los padres, madres.

Santi dijo...

Mi reflexión es la siguiente: el matrimonio no tiene nada que ver con el amor. Hablamos de intereses ecónomicos, regímenes ecónomicos del matrimonio, declaraciones de bienes y heredades... dinero y más dinero.
Cuando dos personas, libremente y por amor, deciden compartir su vida, nunca imaginan que pasado un tiempo todo el tema económico va a resultar más de peso que su amor, su tiempo juntos, sus risas....
¿se nota que soy divorciado?

Por lo demás, las Leyes que digan lo que quieran, en el asunto de la jodienda cada uno que se apañe como pueda, y de resultas de eso ya veremos qué sucede.

Sinceramente, el afán regulador del político de las uniones de las personas es increible y fascinador. Creo que nunca algo tan sumamente personal acaba siendo tan intervenido y por tantas personas, que además aprovechan para sacar tajada.

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