jueves, 15 de mayo de 2008

El testamento vital y el derecho a morir dignamente

Morir dignament és un dret arreplegat per escrit en tota Espanya, al tancar-se fa poques setmanes un procés que va començar en 2002, quan el Parlament va aprovar la Llei d'Autonomia del Pacient, en la que es va establir la creació de registres autonòmics de testaments vitals, les dades de les quals es bolquen a un central. D'esta manera, tots els ciutadans que vullguen poden deixar per escrit quins tractaments mèdics desitgen rebre i quins no, per si arriba el cas d'haver de prendre una decisió i no estigueren en condicions d'expressar-ho.

No obstant això, l'existència d'un testament no garantix el seu compliment. Un portaveu de la delegació madrilenya de l'associació "Derecho a Morir Dignamente" (DMD) recordava amb amargor un cas recent: "Un socio nuestro ingresó en el hospital de La Paz. Él y su hija eran de DMD, pero la otra hija no. Al final, se impuso el criterio de esta última".

En teoria, dóna igual que una última voluntat estiga registrada o en poder d'una associació o un Notari. El que importa és que el metge l'accepte, però açò no sempre ocorre. Segons la llei espanyola, en el document de voluntats anticipades (o testament vital) es pot incloure tot el que es vullga, amb dos excepcions: no es poden sol·licitar tractaments il·legals, com l'eutanàsia, ni que vagen contra les bones pràctiques mèdiques.

Sovint apareixen casos de malalts terminals que demanen ajuda per a acabar amb un patiment que ningú és capaç de pal·liar, ajuda per a morir acompanyat per les persones que un vol, ajuda per a no morir com un delinqüent en la clandestinitat, ajuda perquè ningú perseguisca a aquells que han mostrat més pietat i humanitat que alguns que s'arroguen virtut moral i coneixement.

A pesar d'això, els polítics que ens van a governar durant els pròxims anys continuen dient que encara "no toca" regular legalment la despenalització de l'eutanàsia. I bé, què impedix reconéixer hui este dret? Ignorar el problema mai serà la millor solució. Permetre als malalts afrontar el final de la seua vida amb llibertat i responsabilitat és un dret d'ells i un deure dels que els cuidem, i en este sentit s'ha legislat últimament. La Llei Bàsica Reguladora de l'Autonomia del Pacient i les distintes normes estatals i autonòmiques sobre Voluntats Anticipades o Testament Vital han aclarit molts aspectes fins llavors problemàtics. Per exemple, a la Comunitat Valenciana es va promulgar la Llei 1/2003, de 28 de gener, de Drets i Informació al Pacient, i s'oferix informació des de la Conselleria de Sanitat.

Per la mateixa raó, legislar sobre l'eutanàsia o el suïcidi assistit aportaria semblant seguretat jurídica als pacients i als professionals sanitaris. Permetria traure a la llum la verdadera magnitud del problema i evitar la clandestinitat i l'ocultisme.

Per desgràcia, existixen encara massa persones que creuen que la perspectiva que tenen del problema és la verdadera i, per tant, l'única possible. Costa massa acceptar que la nostra societat és plural en creences i valors i que, en principi, aquelles que afecten el nostre ser més íntim deurien meréixer el màxim respecte, per la qual cosa hauríem d'evitar imposar les nostres als que no les compartixen. Una major capacitat d'empatia amb què patix i una menor càrrega ideològica contribuiria possiblement a comprendre més perspectives del mateix problema i facilitaria la seua solució.

10 comentarios:

David dijo...

Una persona, profundamente cristiana, me recomendo ver la pelicula Mar Adentro, que tenia en casa pero en su dia no quise ver, y me emocione mucho.

Me resulta gratificante saber que existen este tipo de "ultimas voluntades", y que sean completamente legales, siempre me ha parecido que una persona debe elegir si quiere seguir viviendo cuando se encuentra en situaciones de sufrimiento, incapacidad grave, etc…

Contra la eutanasia dijo...

La Vida no es un derecho, sino el sustrato de los derechos: ¡tenemos derechos porque estamos vivos! La Vida, como la Libertad, son bienes de la humanidad, por eso no pueden eliminarse ni siquiera a petición del individuo.

Fabri dijo...

Yo estoy a favor siempre y cuando el caso no tenga vuelta atrás... y lo único que se logra es que la familia sufra y la persona en definitiva ya no sufre porque o está en estado vegetativo o/y algún grado de inconsciencia irreversible.
Pero siempre va a ser dificil porque cuesta desprenderse de las personas que uno quiere y es casi imposible dar el sí para que le desenchufen los aparatos.
Es triste, dificil, y seguirá siendo tema de discusión.

Anónimo dijo...

Los cristianos también estamos a favor del derecho a morir dignamente y la Conferencia Episcopal Española redactó un modelo de Testamento Vital que está en Internet. Por ejemplo, se puede visitar esta dirección

http://www.bioeticaweb.com/content/view/409/49/

Vicent dijo...

Cada any que passa augmenta la mitjana d'esperança de vida, especialment en els països desenrotllats. Els avanços de la medicina, a més de vetlar per la nostra salut, també poden allargar el procés de la mort i de vegades prolongar l'existència biològica d'un pacient l'estat del qual és lamentable, dilatant el seu patiment fins a la mort. És ací on sorgix un dret que comença a ser defés per un gran nombre de ciutadans: dret a una mort digna.

Hui en dia este és un concepte que utilitza tot el món, una espècie de consens no escrit que aglutina a amplis sectors socials que rebutgen el que es considera tracte inhumà o degradant (quan a una persona molt deteriorada se li allarga la vida contra la seua voluntat). Crec que la majoria de la gent pensa que s'hauria de permetre que els metges ajuden a morir a un pacient incurable, si el pacient ho sol·licita.

Javi dijo...

Como en todos los problemas de la vida, muchas veces hablamos sin sufrirlos. Cuando se padece la enfermedad de un ser querido durante años, ves que es irreversible, y que dicha enfermedad se lleva no solo a la persona enferma sino a todo lo que le rodea. Te planteas que no es vida. Luego si no es vida ¿por qué prolongarla? Como bien se comenta la esperanza de vida cada dia se prolonga más y eso es de agradecer; pero también es cierto que a veces esa prolongación es más un castigo que una solución. Ahora bien, llegado a este momento. ¿Quien debe elegir el prolongar la vida o no?. Hay un caso muy reciente aclarado segun el cristal con que se mire que nos debe de servir de ejemplo y hacer las cosas bien.

Santi dijo...

En este asunto, la legalización de la Eutanasia, pasa como con la legalización del divorcio, del aborto y tantas otras cosas, que esté la posibilidad no quiere decir que la tengas que emplear. El que no crea en el divorcio, que no se divorcie, nadie le obliga. Pues en esto lo mismo. El que quiera sufrir hasta que su cuerpo y su alma no puedan mas, que lo diga, y el que no, pues que tenga la posibilidad. Si es así de simple.
Pero los derechones siempre han confundido el término, y piensan que porque exista el derecho existe la obligacion. Y no les entra en la cabeza que no, que nadie les obligará a abortar, a divorciarse, a desconectarse del respirador asistido... no van por ahí los tiros, si no todo lo contrario. Pero no hay manera, sólo se convencen con el paso de los años y cuando ven en el entorno suyo que alguien, por ejercer ese derecho que tanto negaban ellos, es más feliz (o menos infeliz, que tambien se da el caso). Entonces piensan "no es tan malo esto" pero se cuidan muy mucho de decirlo en voz alta, no sea que alguien les haga ver su cambio de parecer.

Senior citizen dijo...

Hay también otro problema planteado en este asunto, incluso en las Comunidades que tienen establecido el Testamento Vital, como es Andalucía.

Y es la falta de coordinación entre la sanidad pública y la privada. De tal manera que si una persona que tiene firmado el Testamento Vital, ingresa sin conocimiento en un hospital privado y no lleva encima el documento ni hay ningún familiar que advierta que lo tiene, es como si ese documento no existiera.

Sí es cierto que en el 2005, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía firmó un convenio con el Consejo Andaluz de Colegios Médicos, por el cual un profesional de la sanidad privada podría tener acceso, en determinadas circunstancias, al Registro Andaluz de Voluntades Vitales Anticipadas, pero la realidad es que, a día de hoy, la mayoría de los médicos ignoran este convenio e, incluso, he podido comprobar como también lo desconocen los directores médicos de las compañías aseguradoras. Y así, dificilmente va a poder aplicarse.

Mathilde dijo...

Parece que el deseo de morir dignamente aún está lejos de ser alcanzado en España, pues aunque el testamento vital ya es valido, el reciente fallo de la Audiencia de Madrid, archivando el llamado caso Leganés, ha vuelto a poner de actualidad tan controvertido tema. El tema de la eutanasia debería abordarse de una vez por todas.

Pero la ola neoconservadora que nos invade, pretendiendo negar derechos individuales que creíamos conseguidos, pone de manifiesto la necesidad de seguir luchando para que lo público sirva a todos sin distinción de credos religiosos o políticos, y que el derecho a morir dignamente sea una realidad y no un deseo.

Campanilla dijo...

Santi, estoy totalmente de acuerdo contigo. Se puede decir mas alto, pero no mas claro. La vida es larga e impredecible, y es posible que en un momento determinado donde dije "digo" hay que decir "Diego" y nunca se sabe las circunstancias que nos pueden hacer cambiar de opinión respecto a cosas tan importantes como el aborto, el divorcio, la eutanasia...
Que se pueda hacer, no significa que haya que hacerlo...

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