jueves, 29 de mayo de 2008

El final de un ciclo económico

Todos los que siguen de forma más o menos habitual la marcha de la economía pueden leer en la prensa gran cantidad de noticias e informaciones que hablan de crisis. Yo tengo el absoluto convencimiento de que asistimos en estos días al final de un ciclo económico que tardará muchos años en repetirse. Después de unos ejercicios de superávit fiscal, parece que el Estado va a entrar de nuevo en déficit o al menos a no tener los espectaculares datos que se han presentado últimamente. Entre enero y abril de este año el Estado tuvo un superávit de 8.907 millones de euros, que si bien parece una cifra muy alta es un descenso del 55,9% respecto al mismo periodo del año anterior.

Las fuertes apuestas de la economía especulativa han ido inflando un globo de aire que, al explotar, ha perjudicado a la economía productiva. Los que tenemos una cierta edad hemos conocido varias crisis que han afectado directamente a la industria local. Unas veces han sido los elevados tipos de interés, otras el encarecimiento del plástico, otras la subida del dólar, otras ..., pero tengo la sensación de que ninguna como ésta. ¿Porqué? Porque en ninguna de las anteriores estuvo la Banca tan afectada como en la situación actual. Y si la Banca lo pasa mal, todos lo pasamos mal (a los hechos me remito y cualquiera que esté gestionando una refinanciación para su empresa sabe lo que digo).

Un dato oficial reciente nos ilustra, por ejemplo, sobre la caída de ventas en el sector inmobiliario: El INE confirma un descenso del 38,6% en marzo respecto al año pasado. Con respecto al mes anterior, Febrero, también hay una descenso del 17%, lo que supone una tendencia continuada a la baja. Por otra parte, el importe medio de los préstamos cayó un 3,76 % y se sitúa en 141.725 euros.

Por si no fuera bastante, junto a la crisis financiera nos encontramos con una coyuntura marcada por las continuas subidas en el precio del petróleo y de las consecuentes subidas en los precios de los combustibles para todos.

Estos días los transportistas en varios países han estado amenazando con la huelga buscando presionar a los gobiernos a que reduzcan la carga fiscal y, así, a que aligeren la vida de este gremio. La sociedad en general tendrá que analizar es si se puede justificar que un grupo tenga el derecho de recibir trato favorable sobre uno de sus costos principales. No sería justo reducir la carga fiscal a un gremio y no hacerlo en otros que también están sufriendo las consecuencias del encarecimiento de los combustibles. ¿Pensamos ayudarles a ellos también o es que, como ellos no están gritando alto, no se lo merecen?

Hemos visto que el encarecimiento del combustible ha forzado a muchas de estas empresas a ser más eficientes en su planeamiento y en su gestión, para reducir su consumo. En ocasiones, los impuestos son parte de la planificación económica, no son sólo una forma de recaudar más. Si el transporte por carretera no es un negocio rentable, debemos buscar alternativas a ello, pero los tratos especiales no es la alternativa.

Acabo de leer en la prensa un ejemplo de este tipo de “efectos colaterales”: American Airlines ha decidido cobrar una tarifa según el número de bolsas o maletas que se suban al avión (la primera costaría 15 dólares y así en progresión). El revuelo ha sido enorme ya que en USA esto no es visto con buenos ojos, más cuando las tarifas, debido al incremento en el precio del petróleo, no han parado de subir.

Normalmente la tendencia en USA se suele trasladar a Europa en cualquier mercado. Aunque tengo una cosa clara, si esa es la idea de las compañías aéreas de cómo superar la crisis de los precios del petróleo, "mala barraca" como diríamos en Ibi. Se perderán clientes que se irán a la competencia o buscarán otras alternativas tecnológicas para la realización de reuniones.

12 comentarios:

Gremial dijo...

Es cierto que la crisis nos afecta a todos o a casi todos, pero tambien es cierto que los camioneros lo van a pasar peor, porque el gasoil es una parte importante de sus gastos y lo que sube el gasoil lo pierden del salario, porque la letra del leasing del camion llega siempre puntual.

Vicente dijo...

Hablando de crisis con mis compañeros de trabajo observo que lo primero que están notando los ciudadanos ibenses son las mayores exigencias por parte de los bancos a la hora de contratar un crédito.

Los requisitos que se pedían hace unos años ya no son los mismos porque dicen que está aumentando la morosidad de los préstamos.

Desde hace unos meses las condiciones son más rígidas y ya no es suficiente con tener una nómina, ahora exigen una antigüedad determinada y garantías complementarias o avales sobre la cantidad prestada o fiadores. Si el solicitante del préstamo no lleva buenas garantías tendrá una respuesta negativa a su demanda.

Ibense dijo...

En Ibi hemos tenido que torear crisis mucho más graves que la de ahora, que no es para tanto. El problema que tenemos es que nuestra economía y nuestra industria depende de decisiones que se toman lejos. El precio del plástico, o los intereses bancarios, se fija en instancias inalcanzables para nosotros. Somos dependientes.

Anónimo dijo...

La razón de la subida de precios del petróleo no es, como ocurrió en anteriores ocasiones, que unos locos de la OPEP han reducido la oferta, sino porque los dos países más poblados del mundo, China e India, están creciendo rápidamente y demandan grandes cantidades de materias primas.

¿Pasará lo mismo con el hierro, el cobre y otros materiales?

Mathilde dijo...

La intoxicación de cafeina especulativa que tanto aplaudieron ciertos pseudoliberales (que ahora piden intervención pública a mansalva) ya ha puesto bastante nervioso a todo el mundo. Hay quien no cree en nada salvo en su propio bolsillo, de ahí que se postule de liberal y al mismo tiempo reniegue de los mecanismos del mercado para depurar sus propios excesos. Estar solo a las maduras es lo que llaman la ley del embudo. Llega uno a pedir a un Gobierno socialdemócrata que haga algo para salvarle la sangría autoinducida.

Anónimo dijo...

SIEMPRE HE COMPRADO CON TARJETA, SIN MIRAR CANTIDADES NI VENCIMIENTOS, TODO PRODUCTOS DE MARCAS CONOCIDAS Y SIN SABER EN QUE DIA DEL MES ESTOY.
TODO ESTO DE LA CRISIS, ME TRAJO UNA REDUCCION DE JORNADA, AUNQUE NO SE SI FINALIZARE EL AÑO CON TRABAJO, Y SUBIDA EN LAS HIPOTECAS, AHORA COMPRO COMPARANDO PRECIOS Y LO NECESARIO, HE LEIDO QUE HASTA EL AÑO 2015 LAS COSAS NO VOLVERAN A SER LO MISMO.

Santi dijo...

¡QUE SUERTE LA DEL ANONIMO DE LAS COMPRAS CON TARJETA!! Ya hay quien (quizás en un exceso de alarmismo) no habla ya de crisis sino de fin de una era, la del petroleo. No es casualidad que el imperio Yankee esté guerreando en el segundo país con más reservas de petroleo ¿a estas alturas alguien cree que la guerra empezó por llevar la democracia a esos pobres diablos cuyo pecado es tener debajo de sus pies una enorme bolsa de crudo? Yo soy de los que piensan que esto tiene mucho más recorrido que anteriores crisis, que no es solamente una crisis económica sino una crisis de un modelo que ha quedado obsoleto por sus propios vicios. Ahora hay que tener los ojos bien abiertos y no caer en manos de demagogos exaltados que nos lleven a otra catástrofe tipo la segunda guerra mundial, que quedan dos telediarios para que aparezca algún iluminado en algún sitio.
Ahora se trata de definir modelos sociales sostenibles y empezar a construirlos sin dilación, no queda tiempo para la especulación.

"el explicao" dijo...

Desde siempre y desde que tengo uso de razón, o sea de ayer mismo, mi economia ha sido una constante crisis. En todos los años que llevo currando, no he tenido otra cosa que moderación salarial, control del gasto, endeudamiento familiar, subidas de hipoteca, subida de la cesta de la compra ... lo ciéntifico sería decir que no he salido nunca de la pobreza.

Anónimo dijo...

La inflacción, el impuesto más injusto que recae sobre la clase trabajadora, se ha puesto a un nivel desconocido desde hace 11 años. Llenar el depósito del coche cuesta un 20 % más que hace unos meses. ¡Ahora vas y lo cascas!

Anónimo dijo...

En el blog salmón nos explican lo que hay que hacer para intentar superar la crisis:

Puesto que ya estamos enfangados hasta el cuello en la crisis económica, ha llegado el momento de hacer cuentas en la economía doméstica y reducir los gastos supérfluos. De hecho, esto está siendo ya así porque se está notando un descenso en el consumo en actividades de ocio y un descenso en la adquisición de ciertos bienes, como los automóviles, que han visto pasar tiempos mejores.

Lo primero es hacer una lista de la compra, como la que hacían nuestras madres, y olvidarnos de esa costumbre de ir a compara al super de turno. Si haces la lista con lo que verdaderamente necesitas y te atienes estrictamente a comprar lo que en ella esté y no caer en las trampas de las cabeceras de los lineales o la compra impulsiva en la linea de cajas, te puedes ahorrar unos buenos euros. Si incluso has hecho los deberes y comparas varios sitios donde comprar, puedes ahorrar más eligiendo el mejor proveedor para cada producto, siempre y cuando no te tengas que recorrer varias veces la ciudad de un lado para otro y lo ahorrado lo gastes en carburante.


También cuidate de dejarte las luces encendidas más de la cuenta y más teniendo en cuenta que hay idea de subir una barbaridad las tarifas. Además deberás ver si los servicios de que disfrutas en casa te son realmente imprescindibles. Cada vez empieza a ser menos justificable la televisión de pago dado el aumento de canales por el despliege de la TDT. Al fin y al cabo van a tener la misma mala programación y el fútbol lo puedes ver en el bar de la esquina.

En definitiva, sé responsable con tus gastos y analiza los que te son imprescindibles y los que no te van a quitar la vida por no tenerlos. Trata de ahorrar, si es que al final puedes hacerlo, porque los tipos de interés seguirán subiendo y la hipoteca, que dificilmente te puedes quitar de encima va a subir.

La Carrasca dijo...

El crepúsculo de la era trágica del petróleo. Pico del oro negro y colapso financiero (y ecológico) mundial.

Este nuevo libro de Ramón Fernández Durán se publica conjuntamente por la editorial Virus (http://www.comalter.net/virus) y Ecologistas en Acción (www.ecologistasenaccion.org), y en unos días estará en librerías y distribuidoras alternativas, así como en los distintos locales de Ecologistas en Acción a nivel estatal.

El libro es un avance parcial de otro bastante más amplio y ambicioso que Ramón Fernández Durán, miembro de Ecologistas en Acción, está escribiendo sobre "la crisis energética mundial y el más que previsible colapso civilizatorio". Dice que "como dicho texto va para largo, me he animado a sacar este avance como aportación al Encuentro Social Alternativo al Petróleo, que tendrá lugar en Madrid a finales del mes de junio, en paralelo al Congreso Petrolero Mundial (29 de junio al 3 de julio). Durante unos días Madrid se convertirá con este macroevento en la capital mundial del petróleo, y desde los movimientos sociales de Madrid y de muchos territorios del Estado español se quiere contestar críticamente esta iniciativa institucional, en la que se reúnen representantes de las grandes petroleras del mundo y de los principales Estados extractores y consumidores de crudo. La contestación a estas “Olimpiadas del Petróleo” (como se las conoce normalmente) es inexcusable, pues el llamado oro negro es la base fundamental del presente modelo del capitalismo global, y es la causa de los principales conflictos que asolan el planeta."

Ramón Fernández Durán añade que "el libro pretende también ayudar a impulsar un debate urgente y absolutamente necesario que trasciende las actividades de contestación al Congreso Petrolero, pues como se apunta en el texto estamos asistiendo al principio del fin de la Era trágica del Petróleo, debido a la inminencia del llamado pico del crudo. Un hecho que va a tener una enorme trascendencia y que va a marcar una profunda ruptura en el devenir histórico mundial."

El autor anota además que "esta versión electrónica se ha cerrado casi un mes después de que se hubiera ultimado el texto, para hacerla coincidir con la salida del libro a la calle. En este mes el precio del petróleo ha experimentado una subida espectacular de 20 dólares, situándose por encima de los 135$, profundizando en la subida del crudo que venía ya manifestándose con fuerza en los últimos años. Hemos entrado de lleno en el fin de la era del crudo barato, y estamos iniciando el recorrido por territorios desconocidos, propios del próximo declive energético global. Las claves para entender el porqué de todo ello y los nuevos escenarios que se abren se intentan apuntar en el texto."

Para ver el índice del libro, leer la síntesis y descargar el libro completo, entra en: http://www.quiendebeaquien.org/spip.php?article854

Anónimo dijo...

Después de unos breves años de superávit fiscal parece que el Estado va a entrar de nuevo en déficit o al menos a no tener los espectaculares datos que se han presentado últimamente. Entre enero y abril de este año el Estado tuvo un superávit de 8.907 millones de euros, que si bien parece una cifra muy alta es un descenso del 55,9% respecto al mismo periodo del año anterior.

La desaceleración económica, sobretodo en el sector de la construcción, y el alto precio del petróleo, que están lastrando los beneficios empresariales y por tanto la recaudación del Estado, tienen la culpa de esta enorme reducción del superávit.


Muchas personas se preguntarán por qué es necesario tener un superávit si el Estado no es una empresa que debe ganar dinero. Y la respuesta está en la deuda. El Estado tiene deuda y usa el superávit fiscal para quitarse deuda. Si tenemos menos deuda los intereses de dicha deuda son más bajos y los impuestos cunden más. De hecho tenemos unas cifras de deuda bastante saneadas gracias a estos años de superávit. Además, ahora que la economía va mal, este superávit ha permitido presentar la medida de los 400 euros sin que el Estado haya tenido que pedir dicho dinero prestado a nadie. Tenía margen (aunque la duda está en si esa medida servirá para algo y si ha sido una forma muy alegre de tirar ese margen por la borda).

El problema que se plantea ahora es que las medidas que está tomando el Ejecutivo para superar la crisis se están dilapidando el superávit, debido a que cuestan dinero y debido también a que los ingresos fiscales disminuyen como consecuencia de la crisis. ¿Debe por tanto el Estado, cuando lo requiera, volver al déficit y volver a endeudarse?

Por un lado, si las medidas aseguran que saldremos más rápido de la crisis, yo respondería que sí. Pero como nadie puede asegurarme eso, tengo mis dudas. El déficit fiscal hace que el Estado tenga que aumentar su deuda y al final una buena parte de nuestros impuestos se dedican a pagar los intereses de dicha deuda. No creo que sea una buena estrategia de futuro. Siempre que se plantee el déficit tiene que ser con carácter temporal.

De momento el Gobierno ha asegurado que hay suficiente superávit para las medidas que tiene previsto, pero para ninguna más. Es decir, nos vamos a dilapidar el superávit y esperemos que sea suficiente para salir de la crisis. De lo contrario lo único que tiene buena pinta en España, que son las cuentas públicas, van a pasar a engrosar la lista de las cosas que van mal.

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