martes, 11 de marzo de 2008

Contra el "mobbing" inmobiliario

Cuando hace unos días leía en la prensa que la Ministra de Vivienda, Carme Chacón, había firmado un convenio con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para llevar a cabo acciones conjuntas contra el llamado "mobbing" inmobiliario (o "acoso inmobiliario" si prescindimos del anglicismo), yo pensaba que era cosa de las grandes capitales. Pero hoy he tenido que atender una consulta de una persona que vive en Ibi y a la que están forzando injustamente para que abandone su vivienda.

Alabo pues este jaque de la Ministra al "acoso inmobiliario" que consiste, de momento, en la habilitación de un teléfono gratuito para la ayuda social y jurídica a las víctimas de ese drama silencioso, que afecta en especial a personas mayores y ante el que no se puede permanecer indiferente. Hace ya más de un año que un buen número de asociaciones cívicas de Barcelona publicaron la "Carta de Medidas contra la Violencia Inmobiliaria y Urbanística", al considerar que el dramatismo de la situación exigía una solución inmediata de los casos más extremos provocados por la violencia urbanística e inmobiliaria.

No existen estadísticas oficiales sobre el acoso inmobiliario. A veces es una comunidad de propietarios muy antigua, en un barrio que fue pobre pero que con el paso de los años ha mejorado, probablemente por quedar situado próximo al centro económico de la ciudad, rodeado de nuevos edificios residenciales que lo superan en altura, lujo y confort. Otras veces es una anciana que hace años que vive sola, pagando un alquiler de renta antigua, en una vivienda que se desmorona sin que el propietario haga nada por evitarlo. He localizado algunos vídeos en YouTube que hablan de casos en Barcelona (casas totalmente inhabitables) y Madrid (inquilinos rodeados de grietas, cucarachas y ratas). Amenazas, averías misteriosas, extrañas plagas… Todo vale con tal de que los vecinos desalojen el edificio (la ONU sitúa a España a la cabeza del acoso inmobiliario).

En cualquier caso, el débil suele recibir presiones de todo tipo para que abandone la vivienda, para que pueda ser derribada y sustituida por un flamante bloque de pisos, o un complejo de oficinas con grandes cristaleras. Presiones que a veces bordean la ilegalidad, pero por el lado de fuera. Incluso se ha acuñado un nombre para los que practican estas malas artes: Asustaviejas. En la jerga inmobiliaria a los edificios con inquilinos de renta antigua se les llama "bloque con bichos".

Aunque es una problemática poco conocida, he podido acceder al texto de un Auto del Juzgado de Instrucción nº 6 de Getxo, de 19 de agosto del año 2004, que resuelve sobre la adopción de Medidas Cautelares (al inicio de un procedimiento penal) consistentes en prohibir a los denunciados de acoso inmobiliario cualquier contacto con los denunciantes, así como guardar un distancia mínima de quinientos metros del lugar donde aquéllos se encontraren. Desde luego, se trata de un resolución judicial modélica en cuanto a su motivación.

[La imagen que ilustra esta entrada la he tomado de La Cueva del Brujo]

9 comentarios:

No a la especulación dijo...

El acoso ha alcanzado tal grado de refinamiento que se distinguen varias etapas. En la primera, buenas palabras. El dueño dialoga, engatusa y anima a la rescisión del contrato de mutuo acuerdo.

Si la amabilidad no da resultado, se recurre a la coacción. Si el arrendatario tiene algún otro piso en el bloque, permitirá la entrada de okupas para perturbar la convivencia. O incluso matones. Los mismos clanes familiares que extorsionan a los empresarios de la construcción para ser contratados como falsos vigilantes de obras se están especializando ahora en el vaciado, bajo amenazas y agresiones, de los pisos de arrendatarios.

La Policía ha actuado en el Barrio Gótico de Barcelona, donde un par de pisos vacíos fueron ocupados por traficantes de drogas. Una situación que provocó la devaluación de los alquileres y la huida de casi todos los vecinos. Las tácticas de hostigamiento suelen ser más disimuladas, pero igual de efectivas. Se descuida el mantenimiento del edificio. Se producen averías misteriosas. Cortes del suministro de agua, luz, gas o teléfono… O aparecen plagas de pulgas, como en Sevilla. Además, las inmobiliarias disponen de abogados que juegan al despiste con la gente mayor, a la que lían para que firmen los papeles que los autorizan a abandonar el inmueble. O no les pasan el recibo del alquiler para denunciarlos luego por impago.

Pero esas tácticas ya están siendo contestadas por los vecinos. Y la guerra es ahora un cuerpo a cuerpo de incierto resultado.

Anónimo dijo...

Los "bichos" son los vecinos. Sus viviendas ocupan solares que valen cada metro cuadrado en oro y que hay que "fumigar", esto es, vaciar, antes de sacarlas al mercado. TREMENDO.

Gloria Casado dijo...

Lo que cuentas me recuerda a una pelicula que ví, una de esas exageraciones tontainas de Hollywood: en la que un agente inmobiliario le vendía un dúplex a una pareja con la condición de que en el piso de arriba vivía alquilada una afable ancianita; la realidad era que la vieja estaba compinchada con el vendedor y se dedicaba a hacerle la vida imposible al matrimonio hasta que vendía a precio módico el piso, y ellos volvían a venderlo, etc, etc.
Pues parece que no es una exageración; presiones, chantajes, conspiraciones: los propietarios de viviendas recurren a menudo al “mobbing inmobiliario” con el fin de deshacerse de sus inquilinos. Un fenómeno que ha alcanzado proporciones preocupantes en España, y como no en nuestra localidad.
"Es un drama silencioso que afecta en especial a personas mayores, pero que algún día nos puede tocar a todos, y ante esta situación no deberíamos permanecer indiferentes, ni Gobierno, ni Ayuntamientos, ni ciudadanos...". ¿HAY VOLUNTAD DE SOLUCIONARLO O NO?

José Vicente dijo...

Fa uns mesos vaig veure a classe un reportatge de "Callejeros" (canal Cuatro) sobre l'assetjament immobiliari al barri del Cabanyal a València.
Com que visc a València, he tingut l'oportunitat de parlar amb mestres sobre el tema i m'han dit que l'ajuntament vol ampliar l'avinguda Blasco Ibáñez fins a la platja, per a que arribe al mar, i per a això cal derribar un barri emblemàtic ací a la ciutat, un barri de tota la vida, de peixcadors, per a que "Valencia luzca como una ciudad de su calibre merece". És cert que moltes de les cases estan en roïnes condicions, però em sembla a mi que això no és raó suficient per a fer fora els seus veïns, la majoria persones majors sense molts recursos econòmics, per a -segons diu l'ajuntament- "preservar el valor del barri", que té moltes cases catalogades com a BIC.
De moment i pel que he pogut saber, l'associació "Salvem el Cabanyal" ha aconseguit paralitzar les obres, però no sé jo durant quant de temps... Està demostrant-se que ací a Espanya moltes immobiliàries tenen més poder que el govern, esperem que amb mesures com les de Chacón els ciutadans ens puguem sentir més protegits.

Antonio Sanper dijo...

En Sabadell conocemos la existencia de varios casos contrastados de asedio inmobiliario. El municipio creó en 2006 una comisión técnica para seguir los casos, quejas y sugerencias. Se puso también un agente designado para controlar el acoso inmobiliario, que se ceba con los ancianos solos.

El conseller de Habitatge, Francesc Baltasar, denunció en su día que hay unos 10.000 pisos en Catalunya cuyos propietarios intentan echar como sea a los inquilinos, y resulta que el fenómeno se ha extendido de la ciudad de Barcelona a toda el áera metropolitana.

Para luchar contra el acoso inmobiliario, la ley catalana del "Dret de l’Habitatge" prevé sanciones de hasta 900.000 euros en los "casos muy extremos" para evitar que los afectados sean "vejados", pero resulta que la prueba del acoso es muy complicada.

Mathilde dijo...

El año pasado Miloon Kothari, relator especial de asuntos de Vivienda de las Naciones Unidas, visitó varios de los barrios que se encuentran en pleno proceso de renovación en Madrid, Bilbao, San Sebastián, Sevilla, Barcelona y Zaragoza, tras lo cual concluyó que la situación es “particularmente grave y una vergüenza para el país” ya que, según sus palabras, no ha observado “casos tan graves de acoso inmobiliario en otras partes del mundo desarrollado”, e instó al Gobierno a cumplir con su deber porque tanto en la Constitución española como en diversos tratados sobre derechos humanos internacionales se establece el derecho de los ciudadanos a una vivienda digna.

La iniciativa de la Ministra es un pequeño paso desde la administración para poner fin a una situación que requiere de soluciones más drásticas e inmediatas. Pretender que llamando a un teléfono se puede resolver la situación es casi lo mismo que nada. El asesoramiento legal es imprescindible, pero se obvia que la mayoría de casos de mobbing inmobiliario se producen en áreas de transformación urbanística propiciadas o promovidas por la propia administración. Para muchos, poner en manos de los ayuntamientos la solución no es ningún avance vistos los altos índices de corrupción que se practican en temas de urbanismo y vivienda.

Anónimo dijo...

Debido a que es el segundo comentario que envio y no me publicas, los cuales escribo con toda la educacion del mundo, aunque seguramente desde otro punto de vista diferente al tuyo, he tomado la decision de no volver a enviarte ninguno mas. Que te vaya bien.

Basseta dijo...

PARA EL ÚLTIMO ANÓNIMO:

Ya no recuerdo cuando fue el último comentario que rechacé, pero te aseguro que fue hace tiempo y que, además, sólo lo he tenido que hacer 2 ó 3 veces desde que el blog funciona.

Como verás a poco que leas, publico todo lo que llega, sea favorable o desfavorable. Lo único que evito es publicar insultos o alusiones personales ofensivas y, por suerte, son contadísimas excepciones.

Si no has visto publicado algún comentario tuyo puede ser debido a algún fallo a la hora de enviarlo (te puedo asegurar que le pasa a menudo a otrs personas con las que hablo: se pueden mandar comentarios optando por una de las 4 formas de identificarse, que se elige con un botón de selección; si optas por poner un "Nombre", pero no pinchas en el botón, el comentario no llega). La forma de no equivocarse nunca es pinchando la opción de "Anónimo" (que es lo que has hecho para mandar el último).

En cualquier caso, por si el fallo (involuntario) ha sido mío, te pido perdón y, si vale de algo, te ruego que sigas leyendo y publicando tu opinión.

NingúnOtro dijo...

Desesperado ando buscando información precisa...

Resulta que el pasado viernes 25 de abril me han notificado juicio verbal de desahucio por impago de tres meses de alquiler, cuando lo que realmente ha ocurrido es que desde enero la dueña se ha entendido con unos amigos que tenía temporalmente de invitados y les ha estado cobrando a ellos sin emitir recibos porque no pagaban todo (supuestamente sólo su parte, sin incluír lo que teóricamente me correspondría a mi en un reparto a partes iguales) y además no "podía" por no ser ellos titulares del contrato.

No fueron pues emitidos ningunos recibos. Ahora en la demanda, han presentado fotocopias de recibos (firmados) por los tres meses referidos, supuestamente presentados al cobro y desatendidos por esta parte, pero TAN CHAPUCEROS que hay mil detalles y no tan detalles que los diferencian CLARAMENTE de todos los recibos (¡4 años!) que si obran en nuestro poder. Es decir, que son obviamente falsos y esto es demonstrable.

¿Cómo procedo?

Ya he solicitado Asistencia Jurídica Gratuita (ayer) y paralizado la cosa, pero no me fío de que el abogado y el procurador que me asignen estén al día en estas cosas y se pongan las pilas de inmediato (para algunos trámites sólo me dan 3 y/o 5 días a partir de la notificación), así que toda información es bienvenida...

Gracias

Antonio

ningunotro@hotmail.com

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