lunes, 13 de agosto de 2007

El tambor de hojalata (un libro de Günter Grass)

El día de su tercer cumpleaños es un fecha determinante en la vida de Oscar, el niño que no quería crecer (por motivos diferentes a los de Peter Pan, que no quería crecer para poder gozar la magia de la infancia eternamente). No sólo es el día en que toma la decisión de dejar crecer, sino que recibe su primer tambor de hojalata, objeto que habrá de convertirse en compañero inseparable para el resto de sus días. La crítica mordaz, la ironía despiadada, el espectacular sentido del humor y la libertad creadora con que Günter Grass construye esta obra maestra convierten a "El tambor de hojalata" (Die Blechtrommel) en uno de los títulos más destacados de la historia de la literatura.

El tambor de hojalata fue considerado de difícil lectura cuando se publicó en1959. Yo lo leí durante mi servicio militar y tardé bastante en cogerle el aire. Pero es un libro que con el tiempo ha alcanzado la categoría de obra maestra: por su innegable genialidad, por su desmesurada inventiva, por la cruda y clara crítica de un alemán sobre Alemania, la historia del niño que no quería crecer se ha convertido en uno de los símbolos literarios más entrañables de nuestro tiempo e imprescindible para entender el mundo actual.

Al publicarse, el libro fue recibido como un manifiesto de la mala conciencia por el período nazi, pero el tiempo ha mostrado que la obra es una lúcida reflexión sobre el proceso de concienciación de una generación que vio lo atroz y lo injusto como un hecho inevitable; habla sobre la necesidad de salirse de las propias coordenadas para reconocer mejor el tiempo en que vivimos. La obra constituye una extraordinaria aportación a la ruptura de la anquilosada visión occidental sobre la II Guerra Mundial. Pincha en el siguiente enlace si quieres leer una buena sinopsis y comentarios interesantes.

Muchos años después, en 1979, se hizo una magnífica película en la que Volker Schlondorff realizó una muy buena adaptación al texto. Aquí tienes un fragmento (pescando anguilas utilizando la cabeza de un caballo):

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo ví la película hace unos años y es bastante singular,no dejé de pensar en que sentiría el niño protagonista al interpretar una película tan dificil y con escenas algo fuertes para un niño tan pequeño.Por lo menos no deja indiferente a nadie que la vea.

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