lunes, 25 de junio de 2007

Un pacifista: Mahatma Gandhi

En estos días en los que, por motivos tan luctuosos, tanto se habla de paz y soldados muertos, de guerra y de terrorismo, de misiones humanitarias y de Cascos Azules; constatamos, una vez más, que por desgracia la paz está amenazada en demasiados lugares de nuestro planeta. Allí donde germina la injusticia peligra la convivencia, sobre todo donde están en juego los intereses económicos y estratégicos de los más poderosos. Éstos no regatean medios, incluido el genocidio, para satisfacer su codicia. La vida de sus semejantes carece de valor.

Pero así como tenemos depredadores, también coexisten personajes con espíritu solidario que han dedicado su vida a la consecución de la justicia por medio de la no-violencia. Podríamos citar a varios conocidos (como Martin Luther King, Nelson Mandela o Bertrand Russell), pero en estos días me viene a la cabeza uno por encima de todos: Mahatma Gandhi

Según algunos escritores, se puede considerar a Gandhi como uno de los más luminosos faros que han alumbrado a la humanidad. Este hombrecillo diminuto, vestido con apenas una túnica y un taparrabo, parece venido de otro planeta. Pues a pesar de su apariencia insignificante consiguió por medios pacíficos, junto a otros muchos indios, la independencia de la India respecto del todopoderoso Imperio Británico, luchando contra el gobierno colonial inglés a través de la resistencia pacífica.

Hoy en día, cuando domina la fiebre globalizadora sobre la identidad e independencia de los pueblos, y al mismo tiempo se cometen atentados en nombre de las naciones o "nacionalidades", los pensamientos de Gandhi son toda una invitación a la reflexión: "Es imposible ser internacionalista sin ser nacionalista… La verdadera plaga no es nacionalismo, sino la estrechez de ideas, el egoísmo y el espíritu de clan con que algunas naciones desean prosperar a costa de las otras".

Las referencias de Gandhi a los imperialismos podrían hacerse hoy en día referidas a la globalización, pero el mensaje es el mismo (los imperialistas de hace 100 ó 150 años son los dueños del mundo globalizado de hoy en día). No hay más que ver la película que rodó Richard Attenborough en 1982. El filme retrata perfectamente las humillaciones raciales que sufrió en carne propia en Africa del Sur, pese a las cuales nunca se dejó llevar por la violencia, siendo sus protestas, marchas y discursos la inspiración de sus seguidores y admiradores.

Gandhi insistía en que los medios eran tan importantes como los fines, y afirmaba aquello de: "No hay camino para la paz, la paz es el camino". Planteó la doctrina de la no-violencia como vía para enfrentarse a los problemas más difíciles y demostró su altura moral al escoger dicho instrumento.

No obstante, no le faltaba coraje para matizar que era preferible la violencia a la pasividad. En un momento dado afirmó: "No tengo más remedio que preferir la violencia a la actitud de los que huyen por cobardía". La no-violencia y la resistencia civil están hechas para los valientes no para los pusilánimes.

Albert Einstein dijo: "Las generaciones del porvenir apenas creerán que un hombre como éste, caminó la tierra en carne y hueso". Una frase célebre que servirá para recordar al pacifista hindú Mahatma Gandhi (llamado realmente Mohandas Karamchand Gandhi) que se convirtió en uno de los más respetados líderes espirituales y políticos del siglo XX, que es honrado por su gente como el Padre del la Nación India. Fueron los indios quienes lo llamaron Mahatma Gandhi, que significa "alma grande".

De esta forma, la habilidad y sabiduría de este hombre fueron capaces de derrotar a un gobierno autoritario, liberar a toda una nación y conducir a un pueblo a su libertad.

1 comentario:

Santi dijo...

A raiz de tu post me ha venido a la cabeza una reflexión relativa a la violencia. Son muchos los que entienden que para resolver los problemas de adultos no se necesita ni se justifica la violencia, cualquiera entiende que para obtener fines políticos la violencia no es necesaria, solamente la democracia.
Ahora bien, de todo ese montón de gente (mayoritario en nuestra sociedad) una gran parte justifica que un buen bofetón a tiempo a un niño es adecuado, educativo y hasta recomendable según el caso. El bofetón solo sirve para que el adulto se desahogue, enseña que la violencia es adecuada para resolver conflictos entre las personas y hace que los niños aprendan a esconder las cosas que hacen y saben que son reprendibles por sus padres, no para que no las hagan. Es increible que a estas alturas del siglo XXI todavía haya padres que utilicen la violencia física y verbal como método educativo.
Además, muchas de estas personas se lamentan cuando en su entorno próximo se produce un suceso de violencia doméstica, y si les haces ver que puede que esa persona que ha matado a su pareja de pequeño recibiera golpes por parte de sus padres, te dicen que no, que una cosa no lleva a la otra, pero yo me digo, ¿que diferencia hay en cada una de las formas de violencia? yo solo distingo una, la intensidad de los golpes.....

Related Posts with Thumbnails

Blog Rank

Twingly BlogRank

Contador de visitantes

Lo último publicado en blogs ibenses

È