Casi como una censura informativa
Cada año el proyecto Censored (EE UU) publica las 25 noticias más escondidas por la prensa, por lo que se me ocurre seleccionar y analizar los temas importantes con menos incidencia en los grandes medios españoles:
La existencia de un compendio de asuntos de actualidad silenciados por los medios tiene su correspondencia al Estado español. Entre los temas ausentes está, por ejemplo, conocer con precisión el papel de las tropas españolas en las misiones del extranjero. Se nos presenta la versión del Gobierno o salta a las primeras páginas cuando hay bajas, pero nunca se desplaza un equipo de televisión al lugar y entrevista a militares de bajo rango. De hecho, pocos españoles sabrían enumerar los lugares donde hay misiones militares españolas. Alguien ha oido a algún soldado explicar qué hicieron en el Chad, por ejemplo?.
Otro asunto desconocido, son los debates o las votaciones de nuestros grupos políticos en el Parlamento Europeo. Solo por los medios alternativos pudimos conocer en la pasada campaña electoral europea que PSOE y PP votaron lo mismo en el 70% de las ocasiones.
La cobertura de la crisis económica también ha tenido su peculiaridad. Los analistas eran los mismos que durante años afirmaron que las políticas económicas eran acertadas y nunca advirtieron del saqueo y el caos financiero. Aunque el origen del problema se sitúa en la banca privada, que operó de manera irresponsable y se ha beneficiado de los recursos del Estado, no aparecen en los medios voces que apuesten por una banca pública.
Las manifestaciones y pronunciamientos a favor de la III República han estado vetadas históricamente en nuestros medios, si bien hay que reconocer que el diario Público tuvo una línea diferente el último 14 de abril.
La tragedia de los emigrantes que mueren al Estrecho salta con frecuencia a las páginas de la prensa, pero siempre como noticia o dato aislado, en pocas ocasiones se hace recuento. Si se hiciese sabríamos que fueron 459 las personas que murieron cuando intentaban llegar a Europa en los seis primeros meses de 2009. De esta manera los ciudadanos podrían comprender la envergadura de la tragedia. Igualmente se silencian las condiciones de los centros para emigrantes, los métodos y criterios de expulsión y el trabajo sucio que hace para el Estado español la policía marroquí a la frontera.
Es frecuente encontrar en nuestros noticiarios denuncias de las organizaciones de derechos humanos sobre algunos gobiernos, pero no las dirigidas al nuestro. Se echa en falta conocer el duro informe de Amnistía Internacional en septiembre respecto a la reforma de la Ley de extranjería. Esta organización ha denunciado también al estado español por malos tratos y torturas en comisarías y prisiones, o las condiciones de algunas extradiciones y negaciones de asilo. El relator especial de la ONU para la protección de los derechos humanos en la lucha contra el terrorismo y el Comité de Derechos Humanos de la ONU expresaran su preocupación porque la definición de terrorismo en algunos artículos del Código Penal podía incluir actos que no debían englobarse en esta categoría. Ha costado mucho que estas noticias tengan un pequeño reflejo en los medios de comunicación.











